Salta- Argentina.- Según datos del Registro Nacional de Femicidios del Observatorio “MuMaLa” (Mujeres de la Matria Latinoamericana), entre el 1 de enero y el 10 de noviembre de 2018 en Argentina se registraron 216 asesinatos de mujeres en contexto de violencia machista. Ante este panorama, Salta es una de las provincias que más destaca por las cifras negativas. Malvina Gareca, dirigente de MuMaLa Salta y Mary Robles de ATTTA Salta (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina), en el estudio de LaColumnaNOA-Tv, abordaron temas referidos a estas cifras y al caso de Lucía Pérez, víctima del sistema judicial patriarcal. La partida presupuestaria 2019 para contener a las victimas no supera los 12 pesos, que no alcanza para un boleto de omnibús. 

Las cifras no espantan ni asombran desde hace algunos años, es más se han proliferado de tal manera que no es posible estar en todos los frentes al mismo tiempo. Argentina tiene parámetros culturales machistas y patriarcales, que se materializan en cada uno de los titulares de medios gráficos y televisivos dando cuenta de femicidios en todo el país. Las plazas de todas las ciudades populosas del país se han vestido de verde y morado para decirle Basta a una clase del poder judicial que revictimiza y niega justicia a las víctimas. Tal es el caso de Lucia Pérez, víctima de femicidio por sujetos que han sido condenados, no por delito de violación seguido de muerte, sino por tenencia y distribución de estupefacientes. En el fallo, los jueces aducen que no se trata de violencia de género, porque Lucia tenía una relación previa con los perpetradores del crimen. No fueron sus antecedentes de drogas ni lo que hacía para conseguirlas, no fue el hecho de que se vestía de tal o cual manera lo que impidió que reciba justicia. Fue el poder judicial retrógrado y machista el que le negó una vez más justicia a una víctima del sistema y de sujetos sin escrúpulos.

FALLO VERGONZOSO

Malvina Gareca, al respecto expresó que hay una revictimización y el  fallo es vergonzoso,  en muchos casos de femicidios la justicia es quien encubre y ejerce el  gatillo fácil, ya que está marcada por una cultura machista e intolerante hacia las identidades disidentes.

Por su parte, Mary Robles, de ATTTA Salta, se refirió a la situación particular de violencia y discriminación que viven travestis, transexuales y transgéneros en diferentes ámbitos. Recordó, además, que las luchas que se libran en la actualidad tienen antecedentes desde que pertenecía a la comunidad de Los caballeros de la Noche, “éramos pederastas y las calificaciones las fuimos ganando nosotras con las conquistas. Históricamente nos han negado la igualdad y los derechos y esto ha cambiado con la ley de matrimonio igualitario y con la ley de identidad de género. A los 50 años no se pueden tener expectativas de vida, con todo el camino perdido, desde la infancia, pasando por la adolescencia”,En el observatorio de MuMaLa, del total de casos relevados en los medios gráficos, 191 corresponden a femicidios de mujeres, mientras que hubo 21 femicidios vinculados de mujeres, hombres, niñas y niños, y 4 trans/travesticidios. Se trata de un trabajo arduo para tratar de cambiar los patrones culturales, desde MuMaLa se realizan talleres y capacitaciones en diversos lugares para luchar contra los prejuicios y “cambiar la cabeza”.

OPORTUNISMOS CONTRERAS

Según Malvina Gareca, en Argentina en general y en Salta en particular, hay sectores aún muy conservadores que luego de la campaña por la ley de aborto libre, seguro y gratuito han atacado con gran fervor a sus exponentes como así también a la ley de educación sexual integral y la perspectiva de género. “Personajes políticos como Olmedo y Suriani han levantado las banderas de rechazo contra las identidades disidentes, aprovechando los votos de una fracción de la sociedad que se resiste a los cambios”, agregó.

CUPO LABORAL EN BUSCA DE IGUALDAD

La prostitución es de los oficios más antiguos de la humanidad, solo basta recordar la historia de María Magdalena relatada en la Biblia. En Salta se ha intentado eliminar la prostitución y las zonas rojas de los lugares habituales en que se reproducen. “No todo el mundo quiere ser una trabajadora sexual y acostarse en la cama con cualquiera”, según Mary Robles, el cupo laboral trans es una acción para pedir igualdad de oportunidades, la estrategia es visibilizar la situación del colectivo trans que no tiene un trabajo digno y que debe vivir de lo que obtiene de sus clientes. No tan solo es buscar sobrevivir en el presente, sino que se proyecta hacia el futuro, “La pelea es para que las infancias de entre los 13 y 14 años dejen de ser el alimento de los pedófilos”, concluyó.

Mary Robles- Malvina Gareca.

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