Salta - Argentina: sábado 22 de junio 2024 00:48 hs.

Violencia Intrafamiliar: “Lo escandaloso de la Indiferencia”

Violencia Intrafamiliar: “Lo escandaloso de la Indiferencia”

Buenos Aires/Argentina (Por Carla Esnal(1) – En estas semanas somos testigos  del desarrollo de los juicios y el dictado de sus respectivas sentencias de casos de mucha conmoción social como son el crimen de Fernando Báez Sosa y el infanticidio de Lucio Dupuy; juicios que ponen en primera plana el rostro del poder judicial y sus funcionarios/as quienes deberán aplicar las penas respectivas a quienes se encuentran sentados en el banquillo señalados como culpables: Quizás una cadena perpetua simbolice el pedido de justicia que se pide a gritos la sociedad acompañando del dolor de sus respectivos familiares, pero me pregunto ¿acaso estas sentencias serán el punta pie  inicial para frenar  tanta violencia?

 

Casi a diario, los medios de comunicación social nos informan acerca de asesinatos (mujeres, chicas a manos de sus novios, padres/madres que matan a sus hijos/as) y salvo que el caso adquiera una relevancia pública importante, la mayoría de los hechos se olvidan fácilmente.

El punto de conexión entre estos crímenes y muchos otros es la violencia, pero ¿cuánto sabemos de ella? La palabra violencia proviene del latín “violare”, implica VIS (fuerza), es decir todo aquello encaminado a conseguir algo mediante el empleo de una fuerza ( a menudo física), anulando la voluntad del otro/a. La violencia sigue siendo uno de los problemas actuales siendo pertinente recurrir a la organización social, a sus instituciones, y a las familias para entender su significado, cuando se ejerce violencia no se respeta la dignidad del otro/a, es avasallarlo/a y menospreciar su valía.

La infancia es una etapa importante en la vida de todo/a niño/a, en la que se internalizan valores, conductas y capacidades que forman su personalidad. Todo lo que más adelante crea, opine o considere correcto se asentará sobre la base de las primeras experiencias decisivas, existiendo una manifiesta relación entre los malos tratos sufridos en la infancia y el posterior desarrollo de una personalidad violenta. Teniendo en cuenta esta definición podemos afirmar que un niño/a, adolescente, joven o adulto que es violento vivió en un ambiente impregnando de malos tratos, ausencias, abusos, golpes, o sea, creció en un ambiente violento.

Cuando el modelo social está impregnado de egoísmo, autoritarismo, avasallamiento, corrupción, simulación y búsqueda anárquica del poder, se están cimentando las bases de una sociedad violenta. En este punto es importante entender que no solo es el ámbito privado (hogar) quién forma, sino que también lo hará el externo (la sociedad) por medio de sus instituciones. Ambos ambientes influirán en la forma de actuar de un niño/a quien aprehenderá y naturalizará los comportamientos que cotidianamente presencie, lo bueno y también lo malo.

Bajo estas condiciones cabe esperar una asimetría en las relaciones humanas, en las cuales uno es el dominador y el otro es el dominado, lo cual trae aparejados sentimientos de terror, presión, desvalorización y cada vez menos aptitud para la defensa. Para explicar el modo sutil con que el sistema social puede justificar el terror podemos referirnos a Simone de Beauvoir, Proceso de la tortura[1], en el que revela la forma en el que la comunidad acepta impasible el esquema del terror para no comprometerse o para estar ausente de la realidad. “Lo más escandaloso del escándalo es que uno/a se acostumbra a él”.

Pese a los cambios se advierte respecto del pasado, en cuanto a la explicitación del problema, aún siguen operando factores culturales, sociales, económicos y familiares que conspiran para perpetuar su invisibilidad. Paralelamente a la justificación y aceptación de los comportamientos sociales violentos, en las familias se va configurando una naturalización de dichos actos, a tal extremo de no percibirlos como delictivos. La persona violenta argumenta a favor de su conducta que “él ejerce una severa disciplina para beneficiar a su víctima y, recíprocamente, la víctima cree merecer dicho comportamiento”.

Datos.

Según un informe de Unicef, elaborado a partir de un programa que dispone de los datos de la línea telefónica 137 y del canal de WhatsApp del Estado nacional para realizar denuncias, entre octubre de 2020 y septiembre 2021 se registraron 9989 casos de niños y adolescentes víctimas de violencia familiar y/o sexual. Esa cifra refleja un aumento del 15% respecto al mismo periodo del año anterior. La estadística revela que el 74,2% de las víctimas fueron violentadas por alguien de su entorno cercano o ámbito de confianza, es decir que sufrieron violencia intrafamiliar.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el 54,3% de los menores de 14 años, alrededor de 5.900.000 de niños, son pobres en la Argentina. En tanto, el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la Universidad Católica Argentina reveló, en octubre del año pasado, que el 64,9% de los menores de 18 años vivían en la pobreza.

Falta de datos oficiales

En la Argentina, el delito de infanticidio fue eliminado de la legislación nacional en 1994. Desde entonces, los asesinatos a niños se encuadran en el delito de homicidio, por lo que no existen datos públicos en la materia. Las estadísticas criminales se agotan en el registro oficial de “homicidios dolosos” (intencionales) del Ministerio de Seguridad de la Nación, que sistematiza la cantidad de hechos y víctimas, pero no desagrega las cifras en subcategorías como “homicidios agravados por el vínculo”, lo que permitiría, al menos, una aproximación a la problemática.

A los casos de asesinatos de niños reportados en las últimas semanas, se suman los crímenes de Yoselín Rodríguez, de 11 años, violada y asesinada en la provincia de San Juan, y de Pamela Julia Flores, de 12, de la comunidad wichi de Salta, cuyo cuerpo fue hallado a la vera de la ruta nacional 81. En ambos casos, los peritajes iniciales revelaron signos de abuso sexual previos al asesinato. 

Según la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación durante 2020 y 2021 se registraron 6.805 denuncias de niños, niñas y adolescentes maltratados/as. De 8 de cada 10 fueron agredidos/as por sus progenitores. 7 de cada 10 tenían menos de 11 años.

Las violencias más usuales: La violencia psicológica (95%), Violencia de tipo física (43%)

Se constataron lesiones en 214 niños/as y adolescentes entre los cuales más de la mitad (55%) tenía antecedentes de lesiones físicas producto de situaciones de violencias anteriores.

  • El 73% de las personas denunciadas fueron varones.
  • 8 de cada 10 niños/as y adolescentes tenían vínculo filial con la persona denunciada.
  • El 47% de los casos, cohabitaba con la misma.
  • La frecuencia de los episodios de violencia fue diaria o semanal en el 58% de los casos.
  • 48% de las situaciones fueron evaluadas por los equipos interdisciplinarios de la oficina como de altísimo y alto riesgo.

Con las cifras alarmantes que se manejan los organismos estamos ante un panorama desalentador, van a seguir existiendo víctimas de maltrato infantil, adolescente, de género y de grupos disidentes.

Nos urge tomar medidas hoy, ya que las víctimas deben vivir con sus victimarios/as poniendo en riesgo sus vidas. El Estado debe articular políticas públicas integrales para abordar una problemática multicausal, pero esto no es suficiente, necesitamos una sociedad comprometida: en las escuelas, hospitales, las áreas de deportivas, recreativas, etc. Miremos a los/as niños/as, a los adolescentes, cuidemos a las mujeres, esta sociedad la hacemos entre todos/as, dejemos de ser indiferentes ante tanta violencia: si mueren niños/as, si asesinan a un adolescente otros adolescentes, si una madre o padre comete filicidio o abuso sexual contra sus hijos/as, si una escuela es indiferente, si todos saben y nadie dice, ni hace nada, entonces, todos/as somos culpables.

Teléfonos útiles: Violencia hacia niños/as y adolescentes, llame al 102 las 24 horas al día los 365 días del año.

Violencia FamiliarLínea 0800-666-8537 (MUJER) Atiende las 24 hs a mujeres maltratadas.

Noviazgos ViolentosLínea 0800-666-8537 (MUJER). Atiende las 24 hs. A adolescentes entre 13 y 21 años.

(1) Abogada especializada en Derechos Humanos, Militante Peronista, Columnista de LaColumnaNOA- Contacto: +5491132403740. 

 

editor

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