Silvia Traversa: El caso Báez, una “cama” para desacreditar a Cristina Fernández de Kirchner.

Silvia Traversa, abogada de AFIP y militante del Frente de Todos, sostiene, en esta columna, que la causa de Lázaro Báez “fue una operación de inteligencia estatal y paraestatal, con participación de todos los medios de comunicación”. Repudia la actitud de los vecinos del Country del Ayres del Pilar, porque se comportaron como delincuentes atacando una orden judicial, legal, y además fundada.

Lázaro Báez.

Buenos Aires- Argentina (Por Silvia Traversa (1).- Vecinos del country “Ayres del Pilar” (con “y” lo escriben) no permitieron que Lázaro Báez  cumpliera la prisión domiciliaria ordenada, en su casa. Y no digo “en libertad”, sino en prisión domiciliaria, con motivo de la pandemia. Prisión domiciliaria ordenada, con tobillera y con un policía en la puerta, para controlar que no salga ni a dar una vueltita.

Silvia Traversa, columnista.

Hagamos memoria: La acusación contra Báez señala que su empresa habría ganado en forma irregular varias licitaciones en la obra pública. Claro que olvidan analizar que la mayor cantidad de obra pública de la Patagonia la ganó, por entonces, el primo del ex presidente Macri, Ángelo Calcaterra.

IECSA S.A. tiene una titularidad al menos difusa: hubo una venta de Macri a su primo Calcaterra, en tiempos en que Calcaterra era tenido por insolvente por algún organismo fiscal. El domicilio de IECSA y de Báez era el mismo, en calle Manuela Pedraza 323 Piso 8°, CABA, lo que mostraría una cercanía y sociedad en varios contratos de obra pública, como es habitual.

La verdad es que no hay muchas empresas constructoras con la capacidad técnica y de competencia en el mercado para desarrollar una obra pública de relevancia. Amén de lo que implica intervenir en una licitación y asumir los tiempos de pago del Estado. Pero esa es materia de otro debate. Como no pretendo disfrazarme de jueza, ni tengo acceso al expediente, sobre el fondo de las imputaciones no voy a hablar. Aunque es un dato cierto que los fiscales utilizaron excavadoras para buscar un anhelado tesoro escondido, hasta dejar las áreas como un queso gruyere, y nunca encontraron nada. También se cayó la hipótesis de que Báez era testaferro de los Kirchner, porque se revisó su patrimonio concienzudamente, y todo estaba declarado. Incluso, tiene como beneficiarios a sus hijos. Cuatro años y 6 meses pasaron sin que hayan dictado sentencia; parece que la causa está “flojita de papeles”.

Campaña Sucia

La Dra Elizabeth Gasaro, su abogada, siempre sostuvo que: “La causa fue una operación de inteligencia estatal y paraestatal, con participación de todos los medios de comunicación”. En criollo, se llama una Cama, una extorsión para golpear más arriba, desacreditar a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ensuciarla frente a las elecciones que se avecinaban en ese momento. Con el diario del lunes, parece que así fue.

Nos golpeó la pandemia y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recomendó que los Estados atiendian la salud de los presos, y se recomendó para ello la prisión domiciliaria con pulseras electrónicas, para los presos cuyas causas no fueran delitos violentos, salvo excepciones basadas en la avanzada edad o problemas de salud graves. A su vez, los fallos de la Casación Nacional y la Casación Federal se adecuaron a las sugerencias del organismo  internacional. Se otorgaron excarcelaciones (casos en que estuviera próxima la liberación o final de la condena, por ejemplo) o prisiones domiciliarias. En el caso de la prisión domiciliaria, el preso continúa privado de la libertad en un domicilio seguro, aprobado por el juez de la causa, y controlado. Nos resulte simpático o no tengamos idea del juicio, en el caso de Lázaro Báez la verdad material es que el Estado lo ha tenido preso un tiempo que parece un disparate jurídico -4 años y 6 meses a la fecha, sin sentencia-. Yo me pregunto. Si lo sobreseen, si lo declaran inocente, ¿cómo recupera el tiempo perdido? El sistema penitenciario es garante de la seguridad de un preso, y por eso, es normal que los traslados y la prisión domiciliaria se resuelvan en horarios en que no se generen conflictos. Pero esta vez, todo fue distinto. A Báez lo habrían paseado hasta que -casualmente- los carteles confeccionados con tiempo, y los escandalizados vecinos estuvieron listos para repeler en forma violenta la orden del juez. Energúmenos, que de manera irresponsable, patoteril, atentaron contra el estado de Derecho y la división de poderes, y mostraron el colmo de la miserabilidad: Báez no es homicida, ni violador, y está preso sin condena. No admite el menor análisis. 4 años y medio en un proceso absurdo, que se da de patadas con la lógica procesal. Golpearon el vehículo de la Penitenciaría, hasta rompieron el parabrisas. No me explico cómo hizo el conductor para manejar al salir de allí. ¿Villeros? No! Countryneros. Bastante protegidos de las imágenes de las cámaras de televisión o de seguridad. Esos sujetos ¿se autoperciben impolutos republicanos? ¿Seguro que no son ellos los que cometen un delito grave? Porque se comportaron como delincuentes atacando una orden judicial, legal, y además fundada. Rechazaron las reglas del Estado de Derecho. Le negaron el acceso a su casa a un sujeto no violento, con tobillera y policía de custodia. Fueron selectivos. Si me permiten dar mi posición, creo que si se tratara de una narcotraficante peligroso, con una red de cómplices, se habrían mantenido dentro de sus casas mirando Netflix o TN. Leopoldo Moreau afirmó, respecto de estos hechos, que se trató de “la impostura de la violencia”, fogoneada por los medios hegemónicos. Siguen sin aceptar que perdieron las elecciones. Y odian todo lo que huela a peronismo. Los que antes se refugiaban en las botas, hoy se refugian en jueces que juegan con el Derecho. En realidad, -dijo Leopoldo-, no les importa la corrupción, sino que quieren consolidar privilegios.

(1) Abogada de AFIP, Lic. en Cs Educación,  Militante del FdeTodos- Contacto: +54911-36062273.

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