Silvia Traversa: Aborto Legal.Ni legítimo.Ni constitucional.Ni humano.

Buenos Aires- Argentina (Por Silvia Traversa(1).-Soy feminista mucho antes de que muchos vieran el sol. Y en tiempos en que hablar de derechos era terminar destripada y arrojada desde un avión. Me comí palizas y sopapos en la familia por decir a viva voz lo que por entonces ni se susurraba. Provengo de un barrio de clase baja, mayoría de trabajadores informales. Soy docente (25 años) y abogada. Milito desde 1980, siempre en la vereda nacional y popular. Soy apoderada del Partido Igualar del Frente De Todos. Nadie podría llamarme “antiderechos o retrógrada”, sin caer en un insulto ineficiente. Y por todo eso, y siguiendo a Eva Perón, que les pidió a las enfermeras recién recibidas, en un discurso, que jamás formaran parte de un equipo que hiciera abortos, digo: Ser revolucionaria es generar políticas públicas y pelear para que, el aborto del humano por nacer (práctica vieja como la humanidad) no sea avalado por el Estado, ni mucho menos, sostenido por impuestos por toda la comunidad.

Silvia Traversa, columnista.

La Salud Pública tiene sus fines: sanar, curar, acompañar, salvar! Pero jamás terminar con la vida del Sin Voz, sin Voto, sin Defensor oficial, ni espacio para escapar. Sostenemos la Salud Pública, porque valoramos sus fines, porque los respetamos valorativamente. No existe derecho humano que admita o consienta terminar con la vida humana. Nuestra sociedad no admite ni siquiera la pena de muerte del violador confeso o encontrado cometiendo el delito. Nuestra cultura e identidad -que es lo que nos cohesiona, lo que nos hace ser comunidad- valora la vida y le repugna todo atentado a la vida. Nuestra Constitución Nacional y los Tratados internacionales incorporados a la CN lo prohíben reiterada y específicamente. Y sabemos bien lo que eso significa: Legal no siempre es legítimo. Y legal no siempre es constitucional: Una norma que afecte las disposiciones de la CN es anticonstitucional. Y así deberá ser declarado por los órganos judiciables. Existen más métodos anticonceptivos (y vasectomía) que en la Historia de la humanidad y en varias formas de consumo. Para las violaciones, ya hay normas; y si hubiera vacíos legales -la condición que denuncie la violación para obtener la intervención del Estado, o el plazo máximo para proceder-, podrá ser regulado debidamente y asegurar un marco de salud integral oportuna. Eso no significa avanzar sobre los derechos a la vida por un falso concepto de “autodeterminación” de una mujer. Ya no es “la mujer pobre” lo pide, lo practica, etc. Salieron grupos de mujeres villeras a exigir que no se las “use” para imponer una falsa necesidad. Lo que la mujer pobre pide, y las acompañan tantos curas villeros, es trabajo, techo y dignidad, no el exterminio de su progenie. No podemos adherir a una sociedad del descarte. ¡Eso hace la derecha más despiadada!: elegir quiénes “merecen” vivir o sobrevivir, y quiénes se quedan en el camino, sin auxilio-. ¿Cuál es el mérito que debe cumplir un humano no nacido para “merecer” al menos nacer? Podrán los hijos abortar a los padres no deseados? ¿Cuál es la equidad e igualdad que defendemos? La de las sociedades de la arbitrariedad y dicen: “Nadie te obliga”. Falacia! No obliga a abortar -eso sería ya atroz, aunque en la Historia de China sobran ejemplos-. ¡Pero sí! ¡Una ley obliga! Ese es el primer carácter de una ley, la obligatoriedad. Y esta ley inconstitucional obliga a contribuir con impuestos, con recursos, con horas No-médicas, con instrumental quirúrgico, con salas de cirugía, con los venenos que se inyectará a la persona por nacer. Y obliga a callar. Nos exige a todos que permitamos que se termine con la vida de humano. No importa si se trata de un familiar cercano, el padre, un hermano, la abuela… ¡Pero los humanos no tenemos dueño/a!!! Todos estamos convocados a proteger la vida.Al legalizar un acto de crueldad inaudita, nos quieren obligar a callar, y nos quitan las armas para intentar impedirlo. Varios proyectos se presentaron, incluso antes de este proyecto para acompañar la vida del no nacido. Y fueron puestos a dormir. Los “1000 días” del niño por nacer, que serán acompañados por una Política Pública, demuestra que la legalización del aborto no está dirigida a la mujer pobre, sino a la mujer que tuvo a su alcance una palabra poderosa, el NO, y anticonceptivos para prevenir (además, la pastilla del día después se suministra sin mayores inconvenientes), y la vasectomía con que deberíamos amigarnos como sociedad, cuando los planes son no tener más hijos. Sin embargo, se habilita que laboratorios, obras sociales y prepagas intervengan. Sólo ver la feroz “industria de los abortos” que suceden en otros países, dan por tierra el argumento del “negocio de la clandestinidad”. La clandestinidad se debía perseguir y atacar, para que no se lucre con la muerte de la persona por nacer, y no avalar esa práctica asignándole recursos públicos y moviendo la rueda de los grandes negocios, con la complicidad participante de todos.

(1) Abogada/Apoderada del Partido Igualar en la CABA/Contacto:+54911-36062273.

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