Salta - Argentina: sábado 27 de noviembre 2021 00:08 hs.
Ramón Carrillo, Héroe Argentino que Murió en Silencio.

Ramón Carrillo, Héroe Argentino que Murió en Silencio.

 PBA/Argentina ( por Alberto Vite (1).-En el barrio de Villa Lugano, donde se juntan en límites con el Barrio de Mataderos, centro de las luchas obreras peronistas del año 1959, por la avenida Piedrabuena al 3200,hoy se levanta el Ministerio de Desarrollo Social del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Un imponente edificio, vacío, sin movimiento de público, porque en realidad el gobierno de la CABA, no brinda ningún plan social, ningún beneficio para los más necesitados, ningún crédito, y es ahí donde se da la paradoja. Atrás de ese edificio existió lo que se llamó el “Elefante Blanco”, que tenía como objetivo ser el Hospital más grande de Sudamérica, un sueño de Ramón Carrillo, el héroe de nuestra historia y de Eva Perón. El edificio, en plena construcción, con el golpe de la Revolución Libertadora al General  Perón, quedo abandonado, como símbolo del desprecio a todo lo que el peronismo había hecho en materia de salud. Allí creció una villa que hoy es la más enorme de la ciudad, “La ciudad Oculta”, que en realidad fue un asentamiento de todos los obreros desplazados del sistema, por la revolución libertadora. Por muchos años este edificio fue un símbolo emplazado en Villa Lugano, abandonado, solitario, frio, pero con el advenimiento de la presidencia de Néstor Kirchner, fue donado a las Abuelas de Plaza de Mayo, donde hicieron un centro de salud muy importante, para la comunidad del sur de la ciudad. Cuando asume Macri como intendente de la CABA, el objetivo fue demolerlo, para borrar todo rastro del símbolo que representaba el “Elefante Blanco”, y así fue y con eso se borró el sueño de Ramón Carrillo. Ramón Carrillo nace en Santiago del Estero el 7 de marzo de 1906, de su pueblo emigro a Buenos Aires donde inicio la carrera de medicina en la UBA, recibiéndose en 1929 con la medalla de honor al mejor alumno de su promoción. Desde estudiante se inclinó a la neurología y la neurocirugía, él lo llamaría luego la negrocirugia. Obtuvo una beca universitaria para perfeccionarse en Europa, donde trabajo e investigo junto a los más destacados especialistas del mundo. Regreso a Buenos Aires en plena década infame y se vincula con la corriente nacionalista quienes entre otros figuraban Homero Manzi, Arturo Jauretche , Raúl Scalabrini Ortiz y Enrique Santos Discepolo, trabajando también en el Hospital José T. Borda en la escuela neurobiológica. En 1939, se hizo cargo del Servicio de Neurología y Neurocirugía del Hospital Militar Central. Este empleo le permitió conocer la realidad sanitaria del país. Pudo comprobar a través de las historias clínicas de los conscriptos, la prevalencia de las enfermedades vinculadas con la pobreza. Llevo a cabo estudios estadísticos que determinaban que el país solo contaba con el 45% de las camas necesarias, con distribución desigual en todas las regiones y confirmo de esta manera el estado de postergación en que se encontraba gran parte del interior argentino. En 1942, cambiaría el rumbo que sería fundamental no solo en su vida, sino también en la vida de la salud pública argentina, siendo titular de la cátedra de neurocirugía de la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires, con talentosos discípulos como el Dr. Raúl Matera entre otros, abandono su carrera de neurobiólogo y neurocirujano, para dedicarse al sanitarismo, donde podía realizar y concretar sus ideas sobre la salud argentina. En 1943, con el golpe que destituyo al conservador y fraudulento Ramón S.Castillo, conoció en el Hospital Militar al Coronel Juan Domingo Perón, y la historia de la salud pública tomaría un rumbo que la distinguiría mundialmente. En 1946, Perón llego a la presidencia por vía democrática y confirmo a Ramón Carrillo en el primer Ministro de Salud Pública del país, cuando antes era una secretaria. Con el correr del tiempo la revolución libertadora degradaría el Ministerio nuevamente a secretaria, y no son casualidades del destino mucho tiempo después el presidente Macri, haría lo mismo llevando al Ministerio a secretaria con mucho menor presupuesto. El objetivo era no importarle la salud pública de los argentinos, dejando vencer vacunas y cerrando hospitales, gracias a no sé quién, tal vez a Dios, el presidente Alberto Fernández crea nuevamente el Ministerio de Salud antes de que llegara la Pandemia Covid 19. Pero estamos hablando de Ramón Carrillo, que junto a la esposa del General Perón Evita, coordinaron juntos el accionar que contribuyo a consolidar las bases de la mejoría de la salud de los argentinos. Su gestión se caracterizó por dar prioridad al desarrollo de la medicina preventiva, a la organización hospitalaria, desde su gestión comenzaron a cumplirse normas sanitarias como las campañas masivas de vacunación (antivariólica y antidiftérica) y la obligatoriedad del certificado de salud escolar. Se implementaron campañas masivas a nivel nacional contra la fiebre amarilla y enfermedades venéreas que asolaban a la población. También se destaca la primera fábrica nacional de medicamentos, con el apoyo a laboratorios nacionales, para que los medicamentos pudieran estar disponibles para la mayoría de la población. Durante su gestión se inauguraron casi 500 hospitales en todo el país, con la ayuda de la fundación Eva Perón, en muchos de ellos, Carrillo se confundió con los obreros y se puso a la par de ellos a construir hospitales. Como decíamos al principio tras su alejamiento del Ministerio de Salud, muchas obras fueron derribadas o abandonadas como el “Elefante Blanco”, el mayor Hospital de Sudamérica, su sueño. Las camas existentes en el país pasaron a 132.000 en el año 1954. Llevo a cabo una campaña para erradicar el paludismo, que fue erradicada en dos años. Hizo desaparecer prácticamente la Sífilis y otras enfermedades venéreas. Disminuyo el índice de mortalidad por tuberculosis y termino con epidemias de tifus y brucelosis, bajando también la mortalidad infantil. Fue enorme la revolución en salud que produjo Ramón Carrillo en la Argentina y reconocida mundialmente. Lamentablemente en 1954 dejo de ser ministro de Salud por desavenencias con el vicepresidente de Perón. Carrillo viaja a Nueva York, donde da cátedras en las mejores Universidades el, país del norte, pero su enfermedad crónica y sus dificultades económicas, lo llevan a viajar al Brasil en 1955, la Revolución Libertadora le prohibió el ingreso a nuestro país. En Brasil escaso de dinero y en un primer momento, no lo dejaban ejercer la medicina, fue enfermando cada día más, pero con el correr del tiempo fue admitido dentro de la comunidad médica de Brasil, donde implemento su sanitarismo y desde entonces también en el país hermano fue considerado el padre de la salud pública. Su final fue en la extrema pobreza y el silencio, falleció el 20 de diciembre de 1956 a los 50 años de edad, muy joven cuando hubiera podido dar más por la salud pública de América. Recién en 1972 sus restos fueron repatriados a la Argentina, pese a que Brasil también lo consideraba un padre de la salud de su pueblo. Desde entonces se lo recuerda con muchos nombres de calles y por supuesto en el Hospital que lleva su nombre en Ciudadela. Su legado es enorme. El consideraba que los problemas de la medicina, no podían resolverse, si la política sanitaria no estaba respaldada, sin una política social, sin una economía organizada en beneficio de las mayorías y con planes accesibles al pueblo. Esto lo pudo lograr junto a Eva Perón quien confiaba en el y juntos organizaron lo que fue la Revolución de la salud. Un hombre que fue capaz de abandonar su admirable carrera científica, reconocida a nivel internacional, para entregarse de lleno a las necesidades concretas de su pueblo .Recién en el año 2005 el gobierno argentino decreto el “año de homenaje de Ramón Carrillo” produciéndose muchos actos en su desagravio. Y volviéndose a publicar las ideas de medicina social que guiaron su labor. Fue un Héroe Argentino que murió en silencio, pero su obra fue grandiosa, y un ejemplo para muchos de los médicos que trabajamos en el hospital público. En épocas donde se despreció la salud pública del pueblo, en manos del neoliberalismo que degradado el ministerio de Salud, a una miserable secretaria, y gracias de nuevo a un gobierno popular, podemos gozar nuevamente de políticas sanitarias, como la que se utilizó durante la pandemia, con una campaña de vacunación exitosa que nos está llevando al final de una pandemia que nos destruyó, económica, social y culturalmente.

(1)Médico Pediatra/Neonatólogo/MP 65188/ email:albertovite013@gmail.com

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *