Salta - Argentina: jueves 18 de agosto 2022 20:22 hs.
Masajes: La Sanación desde el Alma.

Masajes: La Sanación desde el Alma.

Salta/Argentina ( Por Laura Garber(1).- Cuando nos vemos afectados por algún motivo emocional, postural, climático o alimenticio, comienza un desequilibrio general de nuestros órganos y sus funciones. Las tensiones, físicas y emocionales son producto de ese desequilibrio, una mala circulación de la energía que se acumula como cargas en nuestro cuerpo, terminando en contracturas, dolores, inmovilidad, entumecimiento y síntomas como indigestión, stress, agotamiento; el sistema inmunológico desciende y aparece la enfermedad. Poner atención para leer el cuerpo y sus síntomas. El órgano más extenso de nuestro cuerpo es la piel, compuesto por infinidad de terminaciones nerviosas, que nos proporciona diferentes sensaciones y emociones. Bajo la piel, guardamos todas las memorias y secretos de nuestra historia personal. Cuando son liberados por medio del masaje, el receptor puede sentirse no solo renovado y rejuvenecido, sino también libre de obstrucciones que limitan su existir. El masaje ayuda a la buena circulación de las energías y de los fluidos corporales. Con gran percepción y técnicas como la digitopresión, la fricción, los estiramientos y una gran contención, podemos llegar a descargar y aliviar las tensiones. Con paciencia, firmeza y creatividad vamos llevando los nutrientes necesarios a músculos y órganos. Esto a su vez dará flexibilidad y el espacio necesario para que nuestras funciones actúen correctamente. La posibilidad del cuerpo de abrirse, fluir y liberarse, se traslada luego a nuestra vida, a nuestras emociones y pensamientos. La Armonización llega hasta lo más profundo de nuestro Ser, conexión esencial para sentir la plenitud, la fortaleza y la paz que buscamos. Tanto para el que da como para el que recibe. En definitiva y resumiendo, el masaje ayuda a que los fluidos corporales circulen en equilibrio (energía, sangre, líquidos en general) logrando una armonía a todo nivel: físico, energético, emocional, mental y espiritual. Nos previene de enfermedades. Facilita la relajación. Libera obstrucciones en el flujo energético. Vigoriza el Sistema Nervioso. Alivia el dolor y la tensión muscular. Mejora la circulación sanguínea. Aumenta la flexibilidad física y mental e intensifica la liberación de toxinas. Es importante una buena lectura del paciente para que el masaje sea lo más beneficioso posible, sabiendo que es lo que hay que hacer. El masaje es un dialogo con un lenguaje propio, encontrando códigos para poder entenderse y poder trasmitir a cada momento lo que el otro necesita. Es necesario conectarnos con nuestra esencia y poder dar el masaje desde ahí. Con la mente puesta en la labor; esto nos lleva a un trabajo terapéutico no solo para el paciente sino también para nosotros, donde vamos dejando de lado la personalidad para que no se interponga entre nuestra esencia y la tarea llevándonos a encontrar en nosotros la sabiduría interior. Un gran intercambio energético donde todos somos beneficiados. Es importante crear un ambiente especial, en el que la música, nos transporte a un estado de relajación. De esta manera podemos olvidarnos (aunque sea por un momento) de las angustias y preocupaciones, para trasladarnos a estados de plenitud y relajación. En este estado, es cuando aflora lo que hemos guardado o escondido muy dentro nuestro, para lograr liberarlo, solo así, con la entrega, los efectos del masaje podrán dar resultado. Es precisamente en este aspecto, donde el papel del terapeuta es fundamental, para brindarnos la confianza y la seguridad de que estamos en buenas manos y que no hay nada que temer. Tener en cuenta todo lo anterior hará que las cargas energéticas se nos peguen lo menos posible. Tener limpio y ordenado el lugar, con temperatura cálida, una camilla o piso con sábanas y abrigo, una vela encendida, música suave o sin música, algún aroma relajante (hornito, aromatizador, inciensos) almohadones para acomodar al paciente, estar descalzos, una alfombrita y una silla para la ropa, sin perfume y uñas cortas.  Luego del masaje ventilar el ambiente, también se puede sahumar. Lavarse bien las manos con agua desde los codos, apoyarlas en la tierra o piso, sentarse, caminar, escupir, luego tomar agua, una ducha, un poco de sol, abrazar a un árbol, etc. De alguna manera encontrar intuitivamente cada uno la forma para conectarse, descargarse y volverse a cargar. Silencio: un acto de sensibilidad y a la vez de una fuerte entrega. Alineación y conexión, celebración de la unidad entre el cuerpo y el espíritu. Percepción del paciente: su respiración, su postura, su energía, creándose así un canal de conexión con él mismo.

El masaje más allá del masaje

Es tan necesario el dar como recibir para que la energía fluya. Entrar en el mundo de los masajes, es entrar en otra dimensión, en otro estado. Se puede hablar de consignas, juegos, percepción, se puede hablar de danza, paisajes, música y ritmos. Lo importante es lograr una armonía con todo y trasmitirla durante el masaje. El conocimiento científico es realmente importante, conocer el cuerpo su funcionamiento, sus energías y las técnicas manuales. Durante el masaje, estamos ahí, atentos, junto a la persona, nos dejamos llevar, nos entregamos y confiamos en lo superior, sabiendo que todo tiene un sentido; dejando libre a nuestra Alma para que llegue a donde tiene que llegar conectándose con su esencia. Esto hace que el trabajo sea más fácil y más fluido. Es como si se encontraran dos sabios dialogando, se guían mutuamente, a través del juego o de la danza, se conocen, se despiertan y logran despertar aquellos lugares dormidos y entumecidos por emociones vividas. Se entregan y con la entrega, profundizan cada vez más, transitando dolores temidos, pero finalmente trascendidos. Comprendiendo que eso que duele, es lo que también te puede sanar. Surge una gran liberación, una gran relajación, un estado diferente, de liviandad y plenitud. Se aprende de todo lo experimentado, el cuerpo lo registra y comprende. Igual que en la vida misma, es importante aprender de todo, tomar y dejar, desapegándose constantemente de miedos, creencias, prejuicios y viejos hábitos, es así que podremos andar más livianos y más libres.  El dar masajes es una gran posibilidad para aprender de los demás, de sus cuerpos, sus dolores, sus mecanismos, sus resistencias y su entrega; nos ayuda a conectarnos directamente de alma a alma, una conexión divina con lo Divino. Logramos un estado muy especial, que nos armoniza, nos alinea, tanto a nosotros como al paciente. Luego están Las Manos, instrumento de nuestra Alma, proyección de nuestro cuerpo y de nuestra energía. Como agua, va limpiando la superficie, como ríos de descarga va arrastrando la arenilla. Luego y cada vez más cálida, comienza a abrirse camino, por donde puede, y si no puede lo intenta una y otra vez, erosionando las diferentes piedras o ramas que encuentra en su recorrido. Estas, son las manos, su sensibilidad se va desarrollando a medida que vamos trabajando, conociendo y experimentando los diferentes cuerpos. Ellas van leyendo, sintiendo y escuchando. Entran en un dialogo con el otro, hablan, dan información, esperan respuesta y vuelven a explicar hasta que se entienda. Una vez que se entiende se puede comprobar por el estado del cuerpo o la zona trabajada, que ha cambiado, está más relajada, más grande y con más movimiento. Estas mismas manos recorren el cuerpo, fluyen y hacen fluir así a la energía tanto nuestra como la del otro en una danza de a dos. Nuestras manos, a veces como alas, otras como garras, tratan de contener en diferentes formas a las tensiones, las corazas, los vacíos y las emociones, logrando liberación y alivio. Soltando lo insostenible, cargas emocionales y energéticas que pesan mucho y traen a colación más cargas con miedos e inseguridades. Por eso es tan importante su reconocimiento, su aceptación y su liberación. Es necesario también limpiar el Camino de hábitos, miedos, creencias y mandatos heredados y adquiridos. La no resistencia al cambio y la fortaleza para soltar lo viejo y abrirse a lo nuevo, son de gran a ayuda para nuestra evolución y nuestro crecimiento.  Siente a tu corazón.  Allí no hay dudas, no hay emociones, sólo hay calma, paz y amor sólo estás vos y Dios.-

(1) Naturoterapeuta/Terapeuta corporal/Columnista de LaColumnaNOA.

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