Leila Lorena Torres: El Denge, la Peste Irrefrenable.

La Rioja- Argentina (Por Leila Lorena Torres(1).- Noche profundamente deshabitada, encoronada; un suspiro lento y largo para soportar los terribles dolores que provoca el dengue. Y ahí, en busca de paliativos y alivios, vas camino a una nueva noche de encierro hospitalario. Yo te acompaño, como siempre. Tu cuerpo está completamente vencido. El sufrimiento es otra vez, insoportable. Te despido. Te sigo en el auto. Mis amigas me llaman. Me dicen que “todo va a estar bien”. Y vos me pedis que no me olvide de cerrar la casa.
Leila Lorena Torres, columnista.
Un hueco. Un espacio en blanco. Un vacío. Eso es todo lo que hay sobre Dengue. No hay narración de sus males. De lo que corroe. Del inmundo trato de su veneno. Plaga anticipada. Peste histórica. Y el martirio de ser picados y alcanzados. La resignación ante “los hechos consumados”. La abnegación como parte de “el ser un buen ciudadanx” y entender, y resistir, y resolverlo. Quizás todo, en una soledad doméstica.
El mosquito que te tiene dolorida y sin sentido; el mosquito que te ha quitado vitalidad, que ha transformado tu mirada luminosa y tu voz de la esperanza en hebras. Voy de la pandemia a la endemia. De la endemia a la pandemia. Estirada. Haciendo largo el elástico de mi humanidad para asistir aquí y asistir allá. Cuidar aquí y cuidar allá.
Cuando vuelva a casa, mi cabeza estallará. Haré el ritual sanitario. Y mi cuerpo no descansará x la culpa que siento, por la culpa que cargo desde hace 13 días x ir de un lado a otro, cuando tengo que quedarme en casa.
Pero quizás, nadie había pensado que el dengue es cosa seria. Y que a los adultxs mayores los amenaza tanto y tantas veces al día que nada vuelve a ser como era antes de que el dengue penetrara en su sangre. Atormenta: frío y calor. Taquicardias. El mundo da vueltas aunque todo este quieto. Asco por todo. Alucinaciones. Deshidratación. Esquizofrenia en tu sistema urinario. Rompe los huesos. Sangran los intestinos. Asusta la piel.Eso, es el Dengue. La Peste que ya es irrefrenable. Te Amo con coraje y paciencia. Con agradecimiento y esperanza. Con alegría y fe.
(1) Leila Lorena Torres, directora Prensa y Difusión  y docente universitaria en la Universidad Nacional de La Rioja- UNLaR

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