Juan Manuel Castillo: Al final, Gobierno y Acreedores firmarán el acuerdo.

El acuerdo del gobierno y los acreedores, le dará oxígeno al presidente Alberto Fernández para destinar sus esfuerzos a la reactivación económica pos pandemia y lograr resultados favorables para que la Argentina pueda convertirse nuevamente en un país serio y creíble para sus vecinos y el resto del Mundo. Juan Manuel Castillo Verón analiza las diferentes variables y anuncia la firma de este acuerdo.

Salta- Argentina (por Juan Manuel Castillo Verón(1).- En el transcurso de la Historia Argentina, los términos deuda, reestructuración y default fueron moneda corriente en nuestro paradigma económico. Nuevamente, nuestro país se encuentra en un momento clave para comenzar a redirigir uno de los aspectos fundamentales de nuestra macroeconomía: La Deuda Soberana. Sabíamos que al asumir el gobierno de Alberto Fernández puso en agenda un tema prioritario como resolución de La Deuda Soberana  conformada por dos grandes grupos: deuda soberana con ley nacional y deuda soberana con ley extranjera. El segundo grupo representa el mayor problema, porque en caso de litigio, éste se define en fueros internacionales.

¿Qué es La Deuda Soberana?

Para contextualizar, se denomina deuda soberana a los títulos de deuda emitidos por el Estado para financiarse. En lenguaje simple y llano es cuando un ciudadano realiza un depósito a plazo fijo a favor del Estado por una x cantidad de tiempo que se fija en el momento del otorgamiento. A cambio de este “préstamo” el Estado asume el compromiso de devolución del capital al finalizar el plazo pactado, y el pago de un porcentaje por intereses todos los años a este ciudadano o grandes fondos.

¿Cuál es la diferencia entre ley nacional y ley extranjera?

Argentina es un renegociador serial de deudas. Por tal razón, es importante la legislación que regirá ese préstamo. Al emitir deuda de origen extranjero, se le brinda al acreedor mas confianza y en caso de juicio, se define en el origen de la deuda. Este cambio de lugar del litigio, despierta más confianza en el inversor ya que no queda expuesto a la volatilidad de la ley Argentina. Por lo tanto, el Gobierno argentino busca renegociar para evitar un litigio en corte extranjera, porque nadie asegura un resultado favorable para nuestro país. En este sentido, recordemos  el fallo de Thomas Griesa quien dictó una resolución a favor de los fondos buitres, en 2015.

¿Qué busca renegociar Argentina?

El pasado 9 de marzo, el gobierno nacional elevó al congreso el Decreto 250/2020 que facultaba al Ministerio de Economía renegociar deuda nacional con legislación extranjera por el monto de 68.842.528.826 de dólares de valor nominal, que representa a 35 títulos de deuda. Entre los títulos de deuda a renegociar se encuentran los reestructurados en el canje de 2005 y 2010. El resto ingresó a partir del 2016 durante la gestión de Mauricio Macri.

La situación actual

Toda la deuda que se tomó a partir de 2016 durante la gestión de Mauricio Macri, se proyectó para una Argentina macroeconómicamente estable y en crecimiento. Se fijaron tasas de interés anual promedio en dólares de 9%, que en comparación a tasas de intereses en dólares en el mundo no superan el 3%. Es decir, una propuesta más que atractiva para los acreedores. Con el diario del lunes, observamos que de 2016 a 2019, Argentina – durante la gestión Macrista- estuvo lejos de ser ese país estable macroeconómicamente y en crecimiento. La verdad que el país no logró resolver sus problemas económicos, sino que al contrario, se agudizaron y provocaron una situación financiera crítica para este año. Era previsible que el presidente  Alberto Fernández manifestara al asumir: “La deuda en el contexto macroeconómico que se encuentra Argentina, es insostenible e impagable”, expresión que fue reafirmada por un informe del Fondo Monetario Internacional-FMI. A esto hay que sumarle el efecto pandemia, que golpeó a la economía mundial.Ante esta situación el gobierno argentino oficializó la propuesta de canje de deuda el pasado 17 de abril. Los acreedores recibieron la oferta con buena predisposición ya que distó mucho de los que se venía rumoreando en los medios de prensa. Además el apuro de arreglar la reestructuración se apoya en que el 22 de abril, 5 días después de la presentación de la oferta, el gobierno debía afrontar el pago de intereses de 3 de los 35 bonos a reestructurar, con la opción de posponer dicha fecha por un mes, el 22 de mayo. Ante este vencimiento, el Ministerio de Economía puso como fecha límite, para la aceptación de la oferta de canje, el 8 de mayo que se prorrogó hasta el 22 de mayo, fecha que coincide con el pago de intereses de los bonos adeudados.

La propuesta argentina

El gobierno argentino juega sus cartas desde el comienzo de la nueva gestión, aunque Alberto Fernández se haya manifestado en campaña en contra del mercado, pues sabe que no puede ponerse en contra, porque es la principal fuente de financiación y la situación financiera de Argentina es complicada y costosa para encontrar crédito en el exterior. También es consciente que en estas condiciones es imposible hacer frente a la deuda con el "hambre del pueblo". Ante esta situación coyuntural, el gobierno muestra buena predisposición para sentarse a negociar y definir un acuerdo con una propuesta de deuda mucho más creíble que otorga a los acreedores cierta seguridad de cobro a futuro. Esta es una deuda mucho más terrenal que la original. Por otro lado, los bonistas ven con buenos ojos las intenciones del gobierno, que son respaldadas con acciones, porque el Estado pagó todas sus deudas en pesos hasta el día de hoy y mantiene una línea de coherencia entre el decir y el hacer. En este contexto, presentaron tres contrapropuestas durante la primera semana de mayo con una clara señal que no quieren llegar a juicio que implicaría mucho tiempo, costos y un final incierto. Esta propuesta no esta tan alejada de la oferta del gobierno.

Propuesta Argentina: Tres Escenarios

La propuesta del Ministerio de Economía considera una reducción de capital de solo el 5,4%, la quita fuerte se focaliza en los intereses, que pasarían de un promedio del 9% a un 2,33% como máximo, con un periodo de gracia de 3 años. Comenzará a pagar recién en 2021. Este nuevo plazo le dará el aire suficiente para  recuperar la estabilidad macroeconómica y afrontar todas sus obligaciones. Las propuestas de cada parte mantienen una diferencia del 20%, margen para negociar un acuerdo que beneficie a las dos partes. En base a esto, vemos tres escenarios posibles para el 22 de mayo. El primero, que se logren achicar las diferencias y acordar antes de la fecha límite. El segundo escenario posible es una negativa de los acreedores y Argentina entre en default (deja de pagar sus deudas) que implicaría una agudización de la crisis; Y el tercer escenario , que se prorroguen las negociaciones de común acuerdo entre las partes. Hubo acuerdo de llevar la fecha limite al 2 de junio. Esto fue posible, porque los bonos que vencían el 22 de mayo pasado, tenían una cláusula de acción colectiva que requiere de la mayoría de tenedores de deuda para iniciar colectivamente el litigio contra Argentina que no sucedió, porque solamente se incumplió el pago de estos 3 bonos soberanos. Este tiempo se aprovechará para seguir negociando por la totalidad de la deuda. Al final, esta es solo una parte del problema a solucionar. Despúes de  esta negociación al gobierno argentino le quedará un largo camino de reestructuración de deuda, con ley nacional y deuda con organismos internacionales como el FMI y el club de Paris. Habrá un tiempo para acomodar un nuevo escenario favorable al gobierno y al pueblo argentino en su conjunto.

(1)Juan Manuel Castillo Verón- Lic. en Comercio Internacional-Tel/Wpp: +549387-476-9411- Email: juanmcastilloveron@gmail.com

 

 

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