Héctor Chiban (UCR/Macrismo) definió al gobierno de Sáenz como la continuidad de Urtubey.

Héctor Chibán, diputado provincial de la UCR/Juntos x el Cambio.

Salta- Argentina.- El diputado provincial de la Unión Cívica Radical/Juntos x el Cambio, Héctor Chibán, publicó una carta abierta con relación a las próximas elecciones de este partido fijadas para el 14 de marzo próximo. Realiza una autocrítica del comportamiento de sus correligionarios en las últimas elecciones y considera que la gestión de Gustavo Sáenz no guarda diferencia alguna, en las cuestiones de fondo y de forma, con las prácticas políticas del gobierno nacional. Además, se ha constituido, por su accionar y por los funcionarios que se desempeñan, en la continuidad de Juan Manuel Urtubey. En resumen, el mencionado dirigente que adhirió al gobierno de Mauricio Macri (1915-2019) con el resultado de una deuda externa que terminarán de pagar tal vez nuestros nietos, con las pymes quebradas y el salario por debajo de la inflación, no formula ninguna propuesta distinta al gobierno nacional. 

“Salta, 19 de enero de 2021

Estimadas correligionarias y correligionarios:

Una vez más, fiel a su tradición democrática y republicana, el Radicalismo de Salta renovará sus autoridades partidarias. De no mediar un acuerdo entre las distintas expresiones internas, que sea fruto de un debate honesto que priorice la construcción colectiva sobre las ambiciones e intereses personales, el 14 de Marzo próximo tendrá lugar la contienda electoral. Debemos aprovechar esta instancia de renovación de autoridades para movilizar a la militancia, discutir ideas, consensuar proyectos y construir un Radicalismo más fuerte, cercano a la gente, que formule las respuestas que la sociedad salteña precisa. Los difíciles tiempos que estamos viviendo requieren poner todo nuestro esfuerzo para evitar saldar nuestras diferencias mediante un enfrentamiento electoral. Estamos, ya, en un año de elecciones que interesadamente se desdoblan, con la consecuente duplicación de los gastos y con los riesgos que supone la posible extensión de la pandemia. El Gobierno Provincial ya ha convocado las elecciones legislativas de medio término para el día 4 de julio próximo, en tanto el Gobierno Nacional hará lo propio para el mes de agosto. Estas son las verdaderas fechas a las que debemos prestar atención. No podemos caer en el desgastante enfrentamiento interno. No se trata de tomar revancha, ni de medir egos. La población de Salta necesita un radicalismo que la escuche, no un partido encerrado en luchas intestinas triviales. Sin embargo, con elecciones o sin elecciones debemos sentar los ejes a debatir y consensuar ante la próxima renovación de las autoridades partidarias provinciales. Y éste es el sentido de la presente misiva pública.

En el orden nacional

Enfrentar y resolver los graves, diversos y profundos problemas estructurales de nuestro país nos exige sostener la unidad de la oposición y reafirmar nuestra pertenencia a Juntos por el Cambio. La Unión Cívica Radical tiene mucho para aportar en este desafío. Las capacidades y la honestidad de sus dirigentes, el potencial de liderazgo, la claridad ideológica y política, harán que esta sociedad política no sea una mera herramienta electoral como lo es en la actualidad. Es imprescindible crear y sostener en el tiempo, tanto en el orden nacional como provincial, los espacios de debate dentro de nuestro partido, y de la UCR con las demás fuerzas de la coalición. Estoy convencido de que, si entre 2015 y 2019 se hubiese escuchado más al Radicalismo, se habrían cometido muchos menos errores y hoy no tendríamos que enfrentar la arbitrariedad, discrecionalidad y autoritarismo del actual gobierno kirchnerista.

En el orden provincial

Aquí está uno de los nudos gordianos de la próxima renovación de autoridades partidarias. El Radicalismo salteño debe adoptar una posición crítica y de control al accionar del actual gobierno provincial. La gestión de Gustavo Sáenz no guarda diferencia alguna, en las cuestiones de fondo y de forma, con las prácticas políticas del gobierno nacional. Además, se ha constituido, por su accionar y por los funcionarios que se desempeñan, en la continuidad de Juan Manuel Urtubey. La impunidad de las élites, la desigualdad social y los privilegios son el hilo que une a Urtubey, Sáenz y los Fernández. La ampliación del número de miembros de la Corte de Justicia fue la primera medida del actual gobernador, quien, además, mostró desprecio por las minorías vulnerables, las comunidades originarias y las mujeres. Tampoco se interesó por dar respuestas certeras a los problemas en Salud y Educación que desencadenó la política de cuarentena y que afectó a miles de niñas, niños y adolescentes. El autoritarismo desplegado se manifestó rápidamente en la deslegitimación de la oposición y el avasallamiento a las libertades. Sofisticadas prácticas de corrupción tomaron forma en un contexto donde se erosionaron todos los mecanismos de control republicano y democrático. Estamos frente a otro gobierno de cuño conservador, oligárquico, nepotista y autoritario. Pero también improvisado, sin apego por la ética pública y sin un verdadero programa para el desarrollo cultural, social y económico de Salta. Sáenz no representa a nuestros ideales progresistas, democráticos y republicanos, y mucho menos aún, a todos los principios contenidos en la rica y vasta doctrina radical. En pocas palabras: no podemos apoyar, ni sutil o explícitamente, al actual gobierno provincial. Como decía Moisés Lebensohn: “Doctrina para que nos entiendan y conducta para que nos crean”.

El Partido

Todo lo expuesto requiere inexorablemente de un partido abierto, dispuesto al debate y resuelto a darle posibilidades reales de participación en la toma de decisiones políticas a toda su militancia sobre todo  a sus jòvenes y a sus mujeres. Es imprescindible hacer un radicalismo valiente para dar batalla a las injusticias de toda índole. Las autoridades partidarias deben generar confianza y no dar la espalda a dirigentes y militantes. La confianza colectiva es el sustrato de las lealtades colectivas y las lealtades colectivas son indispensables para construir proyectos políticos colectivos. Sin confianza colectiva no hay lealtades colectivas; y sin éstas, a lo sumo, estamos hablando de un proyecto político individual. Es hora de dejar de lado las aventuras políticas personales, para dar inicio a la construcción de un proyecto político colectivo, serio, republicano, democrático y progresista para Salta. Un partido político que demanda transparencia al gobierno de turno debe ser transparente en su gestión interna. La militancia, los simpatizantes y la ciudadanía deben estar al tanto de las posturas, de los acuerdos políticos, de las discrepancias internas, de la gestión económico financiera del Partido, del reparto transparente de fondos en tiempos electorales. La transparencia debe ocurrir en tiempo real. Una página web y las redes sociales hoy permiten que la información sea transparente y circule. Estas cuestiones ni siquiera deberían estar en discusión. En su última aparición pública, unos meses antes de morir, Raúl Alfonsín reforzaba un consejo que siempre le dio a la militancia, sobre a todo a la juventud: “Sigan a ideas, no sigan a hombres”. Convoco a mis correligionarias y correligionarios a debatir una UCR de Salta para los próximos años, que nos permita consensuar las personas que, por su honradez, sus convicciones y valentía puedan hacer la Unión Cívica Radical que necesitamos salteñas y salteños. Un fraterno abrazo radical, Héctor Chibán

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