Salta - Argentina: sábado 13 de julio 2024 17:12 hs.

Gaston Espeche: Los Herederos de Alberdi.

Gaston Espeche: Los Herederos de Alberdi.

Salta / Argentina (Por Gaston Espeche(1).- En las redes sociales, particularmente Instagram, se ensalsan varios grupetes de extrema derecha. Algunos más desagradables que otros, pero siempre a favor de la represión, a favor de Musk, a favor de la vida, contra los grupos LGBT+, contra los Kirchneristas, contra todo lo que no sea afín a Milei, su hermana y sus perros. Pero en especial, existe un cáncer llamado “Los herederos de Alberdi” que empieza siempre sus imbecilidades en Insta como si fuera un programa de los años 80, conducido por Silvio Soldán, con un “¡Buenos días, familia!” o “la semana empieza…” seguido de idioteces varias en relación a temas de la realidad argentina.

¿Quién fue Alberdi? ¿Qué hizo para que le pusieran una peatonal a su nombre? ¿Para que lo tengamos que aprender de memoria en las clases de historia?

Era tucumano, hijo de padre español comerciante que se plegó a la Revolución,  y designado ciudadano por el Congreso. Al poco tiempo Tucumán le quedó chico. Se fue a estudiar a Buenos Aires. Donde allí nace su manía por escribir (todos los próceres tenían delirios de escritor al parecer) y comienza a escribir sus Memorias, a los 24 años. He aquí un párrafo mencionando el recuerdo de la primavera tucumana:

“Supóngase que una visión celestial viene a turbar el reposo de Venus y despierta de repente de un sueño con la risa en la boca y la alegría en los ojos; tendremos una imagen, aunque pequeña pero semejante de la primavera en Tucumán (…) Bajo esta niebla de perfumes el alma se enajena. Parece que los pájaros, embriagados con los olores, se vuelven más locos, y con sus inquietas alas derraman las flores que caen en lluvia celestial”

Cursilerías así escribía este señor. Parece ser que era costumbre de la época publicar libros y dedicarse a la política. Nuestros próceres, casi todos, se les pegaba la manía de escribir. Boludeces anacrónicas de todo tipo, en poesía, en narrativa, en lo que se les daba la gana.

Inicia, junto a otros desocupados, La Moda, una revista para gente bien, de noticias de España, poesía, reseñas de música, literatura, pasos de baile, como vestirse, reseñas de la moda europea, crónicas pintorescas de la sociedad, etc. La cabeza de Alberdi siempre fue la misma desde sus recuerdos tucumanos hasta la Ley de Bases.

Se codea con la farándula de Buenos Aires, goza de cierta popularidad; era deseado por las mujeres y admirado por los hombres. Más de una porteña se enamoró del Tucumano pero él con “su alma de artista, dominada por la verdad, amaba algo de más eterno y estaba destinado, volando hacia el ideal, a no posar su planta sobre la tierra”

No le gustaban las mujeres, aparentemente. Como lo es el dueño de Conan, presidente de la Nación Argentina hoy en día. Pero quién se compró el relato de que era pareja de la imitadora de Cristina. Si ni la Señora de los Almuerzos les creía una sola palabra de lo que decían en la “mesaza”. Han pasado un par de meses de la “separación” y la actriz sale a hablar de un contrato firmado entre ambos. Ser primera dama fue su peor papel hasta el momento.

Y acá se cruzan estos dos disparatados, nada más ni nada menos que en las Bases y puntos de partida para organización política de la República Argentina. Hay tantas cosas en común, que causa espanto. Dice Ignacio B. Anzoátegui, del que me nutro con su libro “Vida de muertos” donde se explaya más detenidamente y mejor escrito sobre Juan B. Alberdi (y también otros próceres: Sarmiento, Echeverría, Carlos Guido y Spano) así que vayan y compren el libro que es muy interesante. No son aguafuertes sino necrologías, obituarios, con cierta mala leche, con cierto odio, pero es una buena lectura. No solo para historiadores aclaro, sino para la people que le gusta leer. Dice Ignacio B. Anzoátegui lo siguiente:

“No es permitido vender al extranjero la mitad del territorio para enriquecer la otra mitad, de la misma manera no es permitido regalar la ciudadanía a cambio de que se nos ayude a embolsar las cosechas. No se puede ser inflexible en materia de integridad territorial y descuidad al mismo tiempo la otra integridad, más digna y más preciosa que ninguna: la integridad espiritual. La pérdida de territorio perjudica a la patria, pero no menoscaba la idea de patria; el menoscabo de la integridad espiritual pierde a la patria.”

Aclaro que esto fue escrito en 1934. A un pelo de un siglo, o cien años como diría Gabriel García Marquez. 1934, 2024 tirando pal ‘25 ¿No aprendimos nada?

Para Alberdi, el progreso era entregar el país a los de afuera:

“Proteged al mismo tiempo empresas particulares para la construcción de ferrocarriles. Colmadlas de ventajas, de privilegios, de todo el favor imaginable, sin deteneros en medios. No temáis enajenar el porvenir remoto de nuestra patria a la civilización. El temor a los tratados es resabio de la primera época guerrera de nuestra Revolución: es un principio viejo y pasado de tiempo.”

Alberdi detestaba la argentinidad, que el despreciaba y que por eso la vendía al mejor postor a cambio de una prosperidad fantasma. También detestaba a los países vecinos, dice esto sobre la Constitución de Paraguay: “Ese sistema garantiza al Paraguay la conservación de una población exclusivamente paraguaya, es decir, inepta para la industria y para la libertad”. Para él la salvación debía venir de afuera. Particularmente de Europa. Es básicamente lo que plantea Milei con su Ley de Bases. Que ya no es una subasta, sino una entrega en bandeja, con moño y todo.

El destino fue duro con Alberdi que tuvo que volver una vez más a Europa, para alejarse de las guerras entre las provincias y Buenos Aires que tanto lo agobiaban. Pero esta vez Europa fue un nicho en Père Lachaise, para el que decía que “poblar es gobernar”, murió sin hijos.

Por otro lado, uno que sí tiene hijos, hijos perrunos, ahora preside la Argentina y se la pasa viajando buscando quien quiere quedarse con un pedazo más del país. El New York Times lo llamó Radical. Es querido por la ultraderecha española que es menos virulenta que cualquier señora que anda en colectivo en estas tierras. Los líderes de derecha lo miran con admiración y hasta con cierto recelo. La Moda, ahora es hacer memes humorísticos e irónicos sobre política; en vez de publicar revistas como hace casi un siglo atrás. El boludismo es el mismo, no cambia, es algo concreto. Claramente los Herederos de Alberdi honran bien la memoria del prócer.

(1) Escritor, Poeta, Profe de Ingés, Columnista adhnorem de LaColumnaNOA. Contacto: Wpp: +549387-4628296.

 

 

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