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Efemérides Necesarias: La vigencia del Manifiesto Comunista de Marx y Engels.

Efemérides Necesarias: La vigencia del Manifiesto Comunista de Marx y Engels.

Salta/Argentina (Por Fernando Barbarán (1).- El 21 de febrero de 1848 se publica el Manifiesto del Partido Comunista, un panfleto redactado por Karl Marx y Friedrich Engels, que resultó ser uno de los libros que concentra los principales conceptos de la teoría marxista y una herramienta práctica para las revoluciones del siglo XX. Presentamos las razones de su vigencia y su utilidad.

INTRODUCCIÓN

Entre 1847 y 1848, en la Europa Central y Occidental, se desarrollaron una serie de manifestaciones y revueltas, conocidas como Revolución de 1848, que tuvieron como finalidad acabar definitivamente con el absolutismo, luego del periodo de restauración monárquica que habían vivido posterior a la Revolución Francesa. Las particularidades de este periodo que luego de la Revolución Industrial, se presenta una burguesía europea no tan radicalizada como la de 1789, pero dispuesta a mantener su posición de clase dominante y aparecen los primeros movimientos obreros organizados que comienzan a tomar conciencia y a identificarse como clase explotada.  En este contexto la Liga de los Comunistas, una organización política transnacional europea que defendía los intereses de los proletarios, le propone a Karl Marx y Friedrich Engels la redacción de un manifiesto que establezca el plan de acción para la toma del poder. Marx y Engels lo redactan entre los meses de diciembre de 1847 y enero de 1848 en la ciudad de Bruselas, para ser publicado por primera vez en Londres el 21 de febrero de 1848. Originalmente era un panfleto de unas veinte páginas, pero termina siendo un texto fundamental de la teoría marxista y la emancipación obrera.

Fernando Barbarán, columnista.

El Manifiesto del Partido Comunista contiene cuatro capítulos:

  1. Burgueses y proletarios.
  2. Proletarios y comunistas
  3. Literatura socialista y comunista
    1. El socialismo reaccionario
      1. El socialismo feudal
      2. El socialismo pequeñoburgués
  • El socialismo alemán o socialismo “verdadero”
  1. El socialismo conservador o burgués
  2. El socialismo y el comunismo crítico-utópico
  1. Actitud de los comunistas ante los diferentes partidos de oposición.

Además, incluye los siguientes agregados, con notas aclaratorias, actualizaciones históricas y mensajes a las traducciones que se iban realizando o a los partidos que adoptaban el manifiesto como plan de lucha propios:

  1. Prefacio a la edición alemana de 1872 (Marx – Engels)
  2. Prefacio a la segunda edición rusa de 1882 (Marx – Engels)
  3. Prefacio a la edición alemana de 1883 (Engels)
  4. Sobre el prefacio a la edición alemana de 1890 (Engels)
  5. Prefacio a la edición polaca de 1892 (Engels)
  6. Prefacio a la edición italiana de 1893 (Engels)

En nuestros tiempos, existe una edición especial de Álvaro García Linera del Manifiesto Comunista que plantea cuatro tesis sobre la actualidad histórica del texto y una aproximación más latinoamericanista del mismo.

VIGENCIA Y REALIDAD

El Manifiesto Comunista es el tratado político más influyente del mundo de los últimos 150 y un poco más. Tiene vigencia porque todavía sigue siendo una lectura analizada por propios y extraños, algunos para interiorizarse o iniciarse y otros para tratar de difamarla. Si tenemos en cuenta la conformación de los Estados en el siglo XX y el impacto de cada uno de estos en campo de las relaciones internacionales, el Manifiesto Comunista ha estado presente como factor ideológico e impulsador en la creación o liberación de cada país o para eliminar el avance de la idea comunista en cada uno de estos. De una u otra manera, la palabra comunismo, estuvo presente en la conformación de los Estado contemporáneos y todavía impacta en las relaciones exteriores y en las relaciones de fuerzas interiores de cada uno de estos. El Manifiesto Comunista se vende libremente en la calle, en las librerías. Si antes gente ha muerto o ha sido torturada por el simple hecho de llevarlo en sus mochilas, hoy por hoy no correría esa suerte un o una joven que lo tenga en su biblioteca. Pero el Manifiesto Comunista está vigente, porque su idea todavía es como un fantasma que recorre el mundo, como dicen sus primeras líneas. Todavía incomoda. En el último año que el mundo estuvo agobiado por la pandemia COVID-19 y las potencias mundiales salieron a mitigar el avance del virus a través de la fabricación y aplicación de vacunas a gran escala, ¿no estuvo la idea comunista vertida en el juego político comunicacional para presionar al Estado nacional a comprarle a tal o cual laboratorio las dosis? El Manifiesto Comunista, entonces, tiene vigencia solo por lo que su idea todavía representa y por los pelos que pone de punta en algunos sectores. Pero me enfoco en su contenido. El Manifiesto Comunista, nos explica, primero, el ordenamiento de la sociedad. Establece claramente el desarrollo histórico de la lucha de clases, el origen de estas y la actualidad. Estos datos nos permiten ver la sociedad al desnudo, ver la crueldad, pero también la sutileza con la que se aplica la explotación del hombre por el hombre. Y esa vigencia y realidad, nos la brinda el Manifiesto Comunista. Marx y Engels explican en el libro la actualidad de la lucha de clases y define a la burguesía como clase explotadora y al proletariado, como la explotada. En la profundidad del texto podemos entender cómo ejerce su hegemonía la clase capitalista burguesa y cómo va revolucionando las fuerzas productivas para poder mantenerse como dominante. Una de las cosas que exponen los muchachos es que el capitalismo necesita constantemente de la apertura de nuevos mercados y con esto va modificando el medio ambiente, tal cual como está pasando ahora, en un planeta que no aguanta más la contaminación generada por las mismas multinacionales. No es sopa, diría un poeta. Por otro lado, los autores hacen hincapié también en que la propiedad privada y la defensa de la misma, es solo un mecanismo de apropiación y acumulación de capital para los capitalistas. Las clases proletarias no gozan de propiedad privada y mucho menos de leyes que defiendan sus intereses. Los proletarios están lejos de elevarse con el progreso de la industria, su destino siempre será de miseria en el sistema capitalista. Por esto, deben tomar conciencia y sublevarse contra la burguesía y lograr la victoria definitiva contra cualquier forma de dominio. Y esto es lo que está pasando, por ejemplo, en la provincia de Salta donde los pueblos originarios todavía tienen problemas de acceder a bienes, patrimonio o territorio, mientras el sudeste de la provincia está todo privatizado por la clase gobernante; la clase privada para la clase dirigente tiene sus derechos y privilegios intactos, mientras que para los pueblos originarios no. Reafirmando una vez más lo que dicen Marx y Engels que, la propiedad privada, es simplemente derecho de la burguesía y no del resto. Como decía, los muchachos explican que la lucha de clases en el capitalismo es entre los burgueses contra los proletarios, pero se identifica muy bien que el “equipo proletario”, está formado por un conjunto numeroso de grupos sociales igualmente explotados y marginados. Otra razón de vigencia de este texto: la lucha de clases existe, no terminó y la están ganando los capitalistas, mientras el resto estamos viendo la tele. Por otro lado, Marx y Engels explican en su obra cómo la burguesía, atacando a la idea comunista, convierte en intereses en común de todos, la defensa de la clase explotadora. Tal cual como ocurre ahora, de una manera más exagerada diría yo, cuando el trabajador común y corriente, muchas veces de un poder adquisitivo limitado, se pone en defensa de los patrones, del empresariado o de la clase dirigente en general, sin darse cuenta que no solamente lo explotan económicamente, sino también, mentalmente. Es decir, ya en 1848, los muchachos identificaron a los “fachos pobres” de la época que, sin más patrimonio que su salario de miseria, igual defendían a su patrón. Miren si no tuviese vigencia el Manifiesto Comunista con estas formas actuales de expresión lacaya de la clase explotada y la constante confusión generada de la palabra “libertad”. Pero no todo es “fachos versus progres”. En el tercer capítulo el Manifiesto Comunista, ante las diversas propuestas socialistas, socialdemócratas, progresistas o posiciones más o menos críticas al sistema capitalista, Marx y Engels identifican una serie de posiciones políticas que, de fondo, no resultan en la opción revolucionaria de la clase trabajadora y la eliminación definitiva de la lucha de clases. Podemos identificar un gran bagaje a lo largo y lo ancho de toda la historia de las ideas políticas y el impacto en cada sociedad, pero podemos categorizar algunas posiciones como:

  • La izquierda de café o la izquierda infantil. Es aquella que solamente critica, pero sin acción. Se queja, pero no se moviliza para combatir las injusticias. Es un socialismo que se ejerce desde la comodidad pequeño burguesa y que, obviamente, está muy lejos de alcanzar una revolución.
  • Sensibilidad social. Esta ideología se concentra en que una parte de la burguesía desea remediar los males sociales con el fin de consolidar y legitimar el mismísimo capitalismo. En palabras de Marx y Engels, a esta categoría pertenecen los economistas, los filántropos, los humanitarios, los que pretenden mejorar la suerte de las clases trabajadoras, los organizadores de la beneficencia, los protectores de animales, los fundadores de las sociedades de templanza, los reformadores domésticos de toda suerte. En palabras mías, le agregaría a estos grupos a los opinólogos (pero formadores de opinión) de formas o miradas simplistas de distribución de las riquezas, las organizaciones no gubernamentales, los trabajadores o voluntarios de organizaciones sociales, la responsabilidad social empresaria, la economía popular y los militantes que, sin quitarles sus méritos, piensan que por misionar o ir a vincularse unos cuantos meses con una comunidad que vive en situaciones marginales, les llevan unas donaciones, ya hicieron un cambio. Yo me incluyo en este último grupo ya que he participado de diversas ONG’s y he salido en misiones humanitarias, pero no por eso afirmo que ya he hecho de este mundo un lugar más equitativo o que simplemente con que muchos otros hagan este tipo de voluntariado ya la cosa estaría mejor. El mundo si cambia para mejor, es eliminando de raíz la explotación capitalista y la lucha de clases.
  • Progresismos. Podemos meter en esta bolsa a cualquier reivindicación o avance de derechos, pero que no signifique una mejora colectiva de la sociedad. También al expreso apoyo de una medida gubernamental que amplía derechos, pero que no por eso está eliminando poder, influencias o atacando intereses de las clases explotadoras. El progresismo también puede ser letal al ideario comunista si lo reducimos solamente a una redistribución un poquito mejor de las riquezas, sin cambios estructurales, mejoras generales para las clases explotadas y quita de beneficios a las elites gobernantes. El progresismo solo sirve si se radicalizan los espacios de participación política y se busca el avance constante en materia de derechos, pero en la eliminación del hombre por el hombre.

UTILIDAD

El Manifiesto Comunista es una herramienta política, social y económica muy útil. Este texto, como decía anteriormente, nos permite ver el ordenamiento de las cosas según la sociedad capitalista. Con una lectura adecuada de este libro se puede organizar la información con la que una ya cuenta y repensarse las preguntas que se tengan sobre por qué la gente dice lo que dice, piensa como piensa, o por qué existen tantas injusticias, desigualdades, miseria e indiferencia. Las respuestas a las preguntas que nos brinde el Manifiesto Comunista, nos permitirán entender las profundidades de las problemáticas generales o particulares. Cómo se originó, qué pasó en el medio y porque la situación está como está. Este libro te da esa posibilidad de interpretación crítica de las cosas. Pero la idea central de este escrito, como lo fue en 1848 y como lo sigue siendo ahora, es que sirva de motivador, de disparador, para que quien lo lea, entienda su vigencia y su utilidad, pueda salir al mundo a proponer un cambio radical de las injusticas y una eliminación de raíz de las desigualdades. El objetivo de Marx y Engels con el Manifiesto Comunista es transformar la realidad. Ya no tengas miedo, no podés caerte, vos ya estás abajo y el juego es tu vida. En fin. El Manifiesto Comunista es una herramienta muy poderosa, por eso existen tantos detractores de la idea. Tiene vigencia porque el capitalismo, no solo que no alcanzó sus metas morales, ideológicas e históricas de libertad, igualdad y fraternidad (o el derrame), sino que acrecentó sensiblemente las injusticias, las desigualdades, los abusos, la pobreza, la marginalización, el racismo y está concentrando la mayoría de las ganancias en unas pocas personas, mientras el resto son los que trabajan para sostener este sistema de mercado explotador. Pero también el Manifiesto Comunista tiene utilidad, porque con su simple lectura, ya estamos buscando transformar la realidad soñando con una sociedad sin clases y erradicando justamente, las miserias que produce el capitalismo salvaje.

(1) Columnista de La Columna NOA/Columnista en Radio Novgorod/Contacto: ferbarbaran@hotmail.com/Tel/Wpp:+5493875206852.

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