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Efemérides Necesarias: 15 de Enero de 1919 fusilan a Rosa Luxemburgo.

Efemérides Necesarias: 15 de Enero de 1919 fusilan a Rosa Luxemburgo.

EFEMÉRIDES NECESARIAS

Un 15 de enero de 1919, muere asesinada por los Freikorps la militante marxista y feminista Rosa Luxemburgo, posterior a un levantamiento revolucionario en la desintegrada Alemania luego de su derrota en la Primera Guerra Mundial. Esta vez recordaremos en Efemérides Necesarias a la insistente mente de la camarada y compañera Rosa Luxemburgo a 103 años de su muerte.

Salta/Argentina (Por Fernando Barbarán (1).- Rosa Luxemburgo nace un 5 de marzo en el sureste polaco, en el año 1871, en una zona que en ese entonces estaba ocupada por el Imperio Ruso. Fue la quinta hija de un matrimonio de trabajadores de raíces judías. Posteriormente se mudó a Varsovia, para realizar sus estudios secundarios en un liceo femenino, donde empieza a vincularse con los movimientos políticos y a definirse como seguidora de Karl Marx. Escapando de la persecución política, termina sus estudios en 1887 y se muda a Zúrich, Suiza, donde generalmente se exiliaban tanto los socialistas y judíos, como los polacos y rusos. Allí ingresa a la universidad y realiza estudios vinculados a la filosofía, economía e historia, enfocándose principalmente en teorías sobre el Estado. Por estos años entra en la dirección del Partido Socialdemócrata Polaco, a pesar de estar viviendo fuera del país. Luego, adquiere la nacionalidad alemana al casarse con su compañero Gustav Lübeck, se mudan para allá y Rosa comienza a trabajar con el movimiento obrero alemán, con los socialistas militantes y en diversos medios de comunicación escritos en los que ella podía volcar sus análisis marxistas de lo que sucedía en la época. Rosa estuvo presa en distintos lugares y en distintas situaciones, no solo por el marcado aspecto ideológico de su pensamiento, sino por la constante militancia que ejercía. Esto no le impidió continuar sus estudios, realizar sus aportes a la teoría marxista, dirigir los partidos en los que participó, ni soñar con la independencia de Polonia o con una revolución socialista. Tampoco le impidió fundar la Liga Espartaquista (antecesora del Partido Comunista Alemán), en el marco de la degeneración del Partido Socialdemócrata de Alemania, del cual decidió separarse e iniciar una etapa de agitación en los inicios de la República de Weimar. Lamentablemente, estas serían las últimas acciones de Rosa, que a sus 48 años muere asesinada por fuerzas paramilitares, enviadas por los mismos socialdemócratas y el Estado virtual alemán, para socavar los levantamientos que estaba produciendo la Liga Espartaquista. El 15 de enero de 1919 fusilan a Rosa Luxemburgo junto a su compañero Karl Liebknecht y arrojan sus cuerpos a un canal de Berlín. Años después, un jerarca nazi que declaraba durante los juicios de Nuremberg, confesó que fue él quien organizaba a los Freikorps y quien planificó el asesinato de Rosa.

Militancia

Lo que destaca a esta personaje histórica fundamental, y por eso mi homenaje desde este espacio, es la militancia constante que caracterizó a Rosa. Antes de teórica, economista o formadora, Rosa fue una militante de base, tal cual como conocemos hoy a miles de camaradas y compañeros/as que recorren las calles, los centros comunitarios, van a las marchas, realizan panfletos, publicaciones, agitan, cantan, desde sus partidos políticos, asociaciones civiles o desde el lugar que les toca para cambiar realidades; lo mismo hacía Rosa Luxemburgo, pero siempre, todas sus acciones, marcadas por un ideario revolucionario, el cual nunca abandonó. Conoceremos ahora como, desde muy chica, Rosa participó en política.

Proletariat y Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia: Aproximadamente a sus dieciséis años, Rosa comienza a militar en el Proletariat, un partido que llegó a organizar y dirigir miles de trabajadores polacos, llevándolos a las huelgas constantes y a la reivindicación de derechos laborales. Luego de un considerable ascenso del partido en la escena política polaca entre los años 1880 y 1886, comienzan las persecuciones y cuatro de sus líderes son ejecutados, encarcelan a otros veinte y tienen que exiliarse unos doscientos militantes. Rosa estaba marcada por la policía y, al finalizar sus estudios secundarios, decide escapar a Zúrich, como mencionaba anteriormente. Sin embargo, su participación y militancia le dejó cierto reconocimiento y Rosa se convirtió en la líder teórica del partido. El Proletariat cambia su nombre en 1894 a Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia (PSRP) y añade a Lituania en sus acciones. Rosa comienza a escribir en el diario oficial del partido, Sprawa Robotnicza (La causa de los trabajadores) y nunca abandonaría sus responsabilidades para con el PSRP hasta el final de su vida.

Die Neue Zeit (El nuevo tiempo): En 1898 Rosa se instala y consigue la nacionalidad en Alemania, con el propósito de colaborar con el movimiento obrero de ese país que presentaba ciertas particularidades que llamaban la atención de sus análisis. De esta manera, comenzó a escribir en el Die Neue Zeit, un diario de teoría marxista con muchas tiradas por esos días. Desde este espacio, Rosa pudo presentar sus argumentaciones sobre las realidades políticas del momento, como así también hacer sus contribuciones al marxismo; sus principales posiciones fueron en contra del reformismo y a favor de la revolución.

Partido Socialdemócrata de Alemania: Mientras escribía en el Die Neue Zeit, el Sprawa Robotnicza y era columnista de tantos otros diarios del momento, Rosa comenzó su militancia en el Partido Socialdemócrata de Alemania (PSA), que había caído en una profunda división interna entre los reformistas y los revolucionarios, como decía recién. (Lo mismo que estaba ocurriendo con el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso y su división entre los mencheviques, más vinculados a las reformas, y los bolcheviques, que, dirigidos por Lenin, buscaban la revolución socialista como finalidad). Obviamente Rosa participó en el ala más izquierdista del PSA, siguiendo el ejemplo de Lenin, aunque a veces manteniendo discusiones con este. En este tiempo y desde este partido, Rosa mantiene una militancia enérgica, organizando reuniones con trabajadores y trabajadoras, dirigiendo y convocando manifestaciones, realizando actos públicos y promoviendo la revolución proletaria por todo Alemania. La vida de Rosa Luxemburgo está transversalmente marcada por las actuaciones de ella en el PSA.

 Encierro de 1904: Igual que Milagro Sala en Jujuy, que la encarcelaron por organizar una manifestación, a Rosa Luxemburgo la metieron en prisión en 1904 por “vociferar insultos contra el Kaiser en la vía pública”.

 Encierro de 1906: Después de ser liberada en Alemania en 1905, decide volver a Varsovia y seguir de cerca los acontecimientos de los levantamientos en Rusia de 1905 que obligaron al zarismo a instaurar una monarquía constitucional. Rosa vuelve a organizar reuniones, mítines y revueltas con el PSRP. El diario oficial del partido fue censurado, pero ella había conseguido publicarlo clandestinamente. A los reaccionarios polacos no le gustaba la idea de tener a Rosa dirigiendo las masas en Varsovia e inmediatamente comienzan nuevamente las persecuciones. Rosa es apresada otra vez en 1906 y expulsada finalmente del país.

Encierro de 1907: Entonces la insistente Rosa Luxemburgo se dirige a Finlandia, en un poblado cerca de Petrogrado, Rusia, para poder seguir participando en las revueltas. Pero luego de ser acusada de “incitar a la violencia” en una reunión pública, es encarcelada en Rusia, para luego ser deportada a Alemania por su nacionalidad. Todos estos encierros nunca vencieron el espíritu militante y revolucionario de la camarada Luxemburgo.

Participaciones en la Segunda Internacional: El internacionalismo de Rosa es otra característica de su militancia. La Segunda Internacional, heredera de la Asociación Internacional de Trabajadores de Marx, Engels y Bakunin, tenía la responsabilidad global de dirigir la actividad de los partidos políticos socialistas y comunistas. Rosa Luxemburgo tuvo dos participaciones importantes en los congresos de esta organización internacional. El primero, en 1893, donde, con veintidós años, estableció la necesidad de orientar a los partidos obreros a la lucha de clases y no a las luchas nacionalistas, ya que era una reivindicación más burguesa que otra cosa. Posteriormente, participó en el congreso de Stuttgart de 1907 que planteó que los partidos deberían hacer un frente común contra la guerra imperialista y el militarismo que se estaba desatando en Europa y que finalmente derivó en los acontecimientos de la Primera Guerra Mundial.

Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas: En paralelo a la Segunda Internacional, compañeras y camaradas de Rosa fundaron la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, donde eligieron a Clara Zetkin como secretaria general. Clara fue una compañera indiscutible de militancia de Rosa, además de tener una relación de amistad muy fuerte. Una de las resoluciones más trascendentales que tuvo esta organización fue establecer el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora y Revolucionaria, en honor a una revuelta de mujeres en Alemania esa misma fecha, pero en 1900. Rosa fue artífice de esto también, pero, como cual spoiler, como se dice ahora, vamos a desarrollar el origen del Día de la Mujer en una próxima columna de Efemérides Necesarias.

Formadora en el PSA: En 1910 Rosa ya estaba de vuelta en Alemania y comienza a dictar clases de marxismo y economía en el centro de formación del PSA, donde tiene como alumno a Friedrich Ebert, el primer presidente de la República de Weimar y quien manda a reprimir a los espartaquistas durante los últimos días de Rosa. Así mismo, durante estos días, Rosa Luxemburgo publica una de sus más importantes obras: La acumulación de capital. Esto es una de las contribuciones más importantes a la doctrina económica marxista, ya que, basándose en El Capital, Luxemburgo explica cómo es la dinámica económica del imperialismo.

Congreso Socialista de París 1912: En 1912, Rosa junto con otros socialistas, plantean que, en el caso de que estallara la guerra, los partidos obreros de Europa debían declarar la huelga general.

Encierro de 1914: Luego del atentado en Sarajevo contra el archiduque Francisco Fernando y su mujer, el 28 de junio de 1914, estalla la Primera Guerra Mundial que como lo estaba previniendo Rosa y tomó la decisión de organizar revueltas en los grupos de soldados para evitar el servicio militar obligatorio, para que no acaten las órdenes o para objetar el asesinato de compañeros obreros de otras nacionalidades. Por esto, fue encerrada por “incitar a la desobediencia”.

 Liga Espartaquista: Luego de las escisiones del PSA entre los más reformistas, que progresivamente fueron adoptando una política imperialista, los parlamentarios y el ala revolucionaria, de la cual Rosa era la principal referente; sumando además que una mayoría se vuelca al apoyo total de participar en la guerra, Rosa, Karl Liebknecht, Franz Mehring y Clara Zetkin deciden fundar la Liga Espartaquista, el último espacio de militancia de Rosa.

Aportes Teóricos

Dentro de la teoría marxista podemos considerar el luxemburguismo una línea de pensamiento autónoma. Con más de setenta obras escritas, Rosa Luxemburgo nos aporta teóricamente, por lo menos como herramienta para nuestros días, los siguientes elementos.

Espontaneidad y organización: Las ideas de Rosa Luxemburgo acerca de las funciones de la espontaneidad y el partido revolucionario dieron lugar, después de su muerte, a un debate ininterrumpido que llevaron a mentes como Antonio Gramsci, Daniel Guerin o más contemporáneos como Álvaro García Linera, ha profundizar en el desarrollo del concepto de la dialéctica de la espontaneidad y organización. Básicamente, Rosa plantea que la lucha de clases tiene dos elementos que presenta cuando es posible llevarla a un nivel superior. Primero está la espontaneidad, que surge cuando el pueblo trabajador entra en una etapa radicalizada o anarquizada, al no aceptar una condición desfavorable. Y luego está la organización, que corresponde a la pelea “institucional” de la lucha de clases y que ella le atribuía ese rol a su partido. Una ocurre cuando se agota la paciencia del bando explotado en la propia naturaleza explotadora del sistema capitalista (espontaneidad), la otra se presenta como dirigente del conjunto de demandas del bando explotado buscando que este actúe en unidad (organización). La espontaneidad y la organización no son dos operaciones separadas o separables, sino diferentes momentos del mismo proceso, de forma que una no puede existir sin la otra. La espontaneidad debería estar provocada por la organización, así como la organización debe ser vitalizada por la espontaneidad. Rosa Luxemburgo veía en cada revuelta obrera de cualquier país de Europa, la oportunidad de llevar la revolución a una siguiente etapa, a través de un partido que tenga la voluntad de hacerlo; mientras que buscaba organizar y radicalizar el interior de los partidos para poder acercarlos más a las demandas de los trabajadores y las trabajadoras y a la clase proletaria en general. Por ejemplo, en la crisis argentina del año 2001, surgió una espontaneidad cuando las clases bajas salieron a saquear supermercados porque no tenían alimentos, como así también las clases medias se presentaron en las plazas a desafiar el estado de sitio, al verse también afectadas por las medidas neoliberales; esa espontaneidad no estuvo mediada en el momento por ningún partido general, pero la organización que aprovechó la situación, fue el peronismo kirchnerista, que, sin querer llevar la lucha de clases a otro nivel o pretender hacer la revolución, sí tomó las demandas de ese pueblo humillado por los neoliberales y organizó su poder en el gobierno en base a medidas reivindicativas para estos sectores.

Socialismo democrático: Por las dudas mejor empezar aclarando que la mirada socialdemócrata de Rosa Luxemburgo ni se asemeja a las sociales-democracias que asomaron a las presidencias de los Estados, sobre todo a comienzos del Siglo XXI, y solamente sirvieron de benefactores efímeros de grupos sociales marginados. Rosa tenía bien en claro la orientación democrática que debía tener el socialismo y sabía que la finalidad de los partidos de su época (en su mayoría socialdemócratas) debía ser la revolución. Entendía que los partidos políticos eran una herramienta necesaria, pero que no dejaban de estar en la órbita de un Estado hegemónicamente burgués, por lo tanto, le otorgaba al partido socialdemócrata la responsabilidad de, mediante la lucha, ir desplazando las relaciones de poder existentes e ir conformando una nueva sociedad igualitaria. Entendía que no solamente expropiando o estatizando capitales haría la revolución, sino también eliminando cualquier forma de explotación o subyugación y desarrollando una democracia dirigida por los más desfavorecidos. Así mismo, le otorgaba una misión importante al partido que era la de educar a las masas oprimidas en que el socialismo es el medio que las liberará y hacerlas capaces de tomar el poder por sí mismas. En los tiempos actuales, podemos poner de ejemplo al Movimiento Al Socialismo en Bolivia, como un partido socialdemócrata capaz de formar y dirigir las masas oprimidas, tomar el poder y organizar una nueva sociedad, por supuesto contando con cuadros políticos de la talla de Evo Morales y Álvaro García Linera.

Feminismo: Rosa Luxemburgo es una de las principales referentes del feminismo internacional, no cabe duda. Desde haber podido alcanzar estudios universitarios, hasta poder conformar una organización internacional de mujeres en los tiempos que le tocó vivir, la convierten en una luchadora corajuda que logró todo eso en una sociedad tan machista como la europea a principios del Siglo XX. Pero el legado de Rosa al feminismo es demostrarle que no hay liberación de la mujer, sino está acompañada de una lucha de clases, de la eliminación del sistema capitalista y de la erradicación de cualquier forma de explotación. Ha dedicado muchos escritos para diferenciar a la mujer burguesa de la mujer proletaria. Explicaba que la mujer burguesa no era nada más que una representación parasitaria de la clase dominante, ya que no solamente no producía para el conjunto de la sociedad capitalista, sino que defendía el estilo de vida de la mujer ama de casa, subyugada al marido y a las frivolidades o hipocresías de su clase; en cambio, la mujer proletaria era más consciente de su situación de trabajadora y generadora de riquezas, por lo que cada reivindicación feminista que lograban, estaba estrechamente vinculada a la emancipación del proletariado en general. Este análisis de Rosa es muy importante para los tiempos que corren donde a veces se confunden logros o avances en materia de derechos de género o inclusión, pero como derechos individuales y no como reivindicaciones sobre el sistema capitalista que hereda la tradición explotadora del sistema patriarcal y comparten las relaciones sociales entre ambos.

LIGA ESPARTAQUISTA

Como había mencionado previamente, la Liga Espartaquista surge luego de las divisiones internas del PSA y que los sectores más conservadores y centristas del mismo apoyen unánimemente la participación de Alemania en la Primera Guerra Mundial y la financiación del conflicto con bonos. Después de tantos intentos de Rosa, desde el PSA, por impedir que se envíen centenas de miles de obreros a una guerra imperialista a morir por intereses ajenos, decidió, junto con su grupo formar una organización revolucionaria que tenga como principal función evitar que la gente salga al conflicto bélico en cuestión. Los primeros panfletos que repartían los firmaban como “Espartaco”, simbolizando al gladiador que intentó liberar a los esclavos en Roma. Inmediatamente volvieron a aplicar las técnicas de organización y reunión a las que estaban acostumbrados y rápidamente pudieron emitir un diario partidario y hacerlo circular. Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, desde la Liga Espartaquista, intentaron una huelga general de trabajadores, trabajadoras y soldados para protestar contra la guerra. Luego de este levantamiento, ambos son encarcelados nuevamente. Desde prisión ven el transcurso de la guerra y la decadencia de Alemania, mientras se dedican a escribir textos que son enviados clandestinamente desde la cárcel. Días antes de la finalización oficial de la Primera Guerra Mundial, el 9 de noviembre de 1918 abdica Guillermo II del Imperio Alemán, luego de una movilización popular y asume el poder el PSA. El fuego revolucionario en Alemania estaba fuerte. Rosa y Karl son liberados de prisión y vuelven a las tareas militantes aprovechando los aires de agite. Comienzan a participar en los consejos de obreros y soldados que se estaban creando en Alemania, emulando a los sóviets de Rusia y fomentan la formación de nuevos y más consejos. Así también vuelven a apostar a la prensa escrita para poder transmitir el mensaje revolucionario. Mientras tanto Alemania estaba desintegrada institucionalmente y las potencias vencedoras en la Primera Guerra Mundial querían eliminar cualquier vestigio de Imperio Alemán que quedaba por la zona, como así también evitar que se produzca una segunda revolución como la de Rusia que significó el ascenso al poder de los bolcheviques. Por lo que meten sus narices en la conformación del nuevo Estado alemán y comienzan a presionar a la dirección del PSA para que establezca rápidamente un país, según el deseo de las potencias vencedoras y extranjeras. Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht prestan atención a este detalle y deciden formar el Partido Comunista de Alemania para poder formar parte de la Asamblea Nacional de Weimar que fue el parlamento de facto de Alemania hasta que finalmente se refunda como República de Weimar en 1920. El PSA asume el control de la Asamblea Nacional de Weimar con Friedrich Ebert a la cabeza, quien fuera pupilo de Rosa Luxemburgo y militante antes de la guerra del PSA. Este gobierno virtual, ante el ascenso revolucionario de las masas en Alemania y con el miedo de la inestabilidad política, arregla con los Freikorps que sean estos los que ayuden a sofocar los levantamientos. Este grupo paramilitar extremo nacionalista, estaba conformado por oficiales del ejército derrotado, eran conservadores y contaban con armamento propio producto de su participación en la guerra. La violencia política por parte de la naciente República de Weimar contra las masas revolucionarias aumenta y el 15 de enero de 1919, luego de un levantamiento en Berlín, los dirigentes del Partido Comunista de Alemania son asesinados. Rosa Luxemburgo fue derribada a culatazos por un soldado y rematada de un disparo en la cabeza por un teniente, luego tiraron su cuerpo a un canal de Berlín. Rosa murió militando, luchando por sus ideas y soñando con una revolución. Pero los hechos en los que se desarrollaron su asesinato, comprobaron la fuerza que condensa una de las frases de cabecera de Rosa Luxemburgo: “Socialismo o barbarie”.

(1) Columnista de LaColumnaNOA/Columnista en Radio Novgorod/ferbarbaran@hotmail.com/Wpp:+5493875206852

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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