Salta - Argentina: sábado 13 de julio 2024 17:07 hs.

EDITORIAL | Relaciones Exteriores

EDITORIAL | Relaciones Exteriores

Por Abel Cornejo 

¿Para qué sirven las relaciones exteriores en el siglo XXI? No es solamente como se pensaba en el siglo XIX y gran parte del XX, cuando las relaciones exteriores servían para mantener la paz entre los países. Desde luego, aún sirven para eso. Hay países sudamericanos donde la carrera diplomática es un ejemplo de una  política de estado.

Brasil y Chile a la cabeza en ese sentido. Cualquiera sea el gobierno, la carrera diplomática se mantiene. Argentina tuvo enormes diplomáticos.

Luis María Drago, por ejemplo, sentó una teoría imponente en ese sentido. Honorio Pueyrredón, canciller de Yrigoyen, sigue la doctrina de la pluralidad del victorino de la plaza. ¿Y qué pasa hoy? La canciller Mondino, que tiene una gran formación económica y, dicho por el propio presidente Milei, forma parte de los sectores más moderados del gobierno, junto con Guillermo Franco, ha tenido una serie de críticas dentro del propio gobierno.

Como acuñó Aníbal Fernández, recibe constantemente fuego amigo. Además, cuando ella visitó la Organización de Estados Americanos, le pusieron una suerte de interventora, Úrsula Bassett, una doctora caracterizada en Derecho de Familia, con posturas muy refractarias en temas como el aborto y los derechos de la mujer, que nada tiene que ver con las relaciones internacionales. Se celebró con alivio este fin de semana que, en uno de esos giros estrafalarios de nuestro presidente, en vez de ir a la cumbre del MERCOSUR, donde fue el presidente de Brasil, se fue a una convención ultraconservadora con Jair Bolsonaro, quien no puede volver a ser presidente de Brasil por haber sido uno de los artífices del golpe de Estado que quiso tumbar al presidente Lula.

Quiero recordar a esta querida audiencia que Brasil y España son los dos principales socios comerciales de Argentina. El 62% de los vehículos que vemos circular por nuestras rutas, avenidas y calles son prácticamente en un 90% fabricados en Brasil. Es nuestro proveedor de autopartes, mientras Argentina se fue desindustrializando.

Teníamos la famosa industria Kaiser Argentina, por ejemplo, entre otras marcas. Eso era de ahí venía IKA-Renault y la fábrica de Santa Isabel en Córdoba. Ahora, salvo Toyota y Peugeot, en su gran mayoría, todas las otras fábricas automotrices están en Brasil. Y otro proveedor es México, con quien también estamos en distancia diplomática. El otro coloso económico con el que estamos distanciados, que dijeron que Milei iba a visitar, es China, otro gran cliente comercial. Entonces, ¿para qué sirven las relaciones exteriores en el siglo XXI? Para fortalecer el intercambio económico, nada menos y nada más.

Un país que exporta más de lo que compra es un país exitoso económicamente. Ya lo dijimos en este programa. Vamos al almacén de la esquina del barrio; cuando alguien entra, nosotros no le pedimos carne de afiliado ni de qué partido político es, lo que busca el almacenero es vender, porque si no vende tiene que cerrar el negocio.

Bueno, con los países pasa exactamente lo mismo. A nuestros principales clientes comerciales, fíjense, España nos retiró a la embajadora, una embajadora de carrera con un gran cariño por Argentina. El gobierno de Pedro Sánchez la hizo volver, lo cual es el paso anterior a la ruptura de relaciones diplomáticas. Con el presidente de Chile, fuimos a instalar unos paneles solares al territorio chileno y estuvimos al borde de un conflicto diplomático. Ayer, si el presidente Milei hubiese vuelto a agraviar a Lula da Silva, Lula hubiese hecho lo mismo que el presidente del gobierno español: retirar a la embajadora de Brasil en Argentina. En el contexto del MERCOSUR, y para los Estados Unidos, que estas cosas les preocupan particularmente, los árbitros del MERCOSUR son Brasil y Argentina. Sé que Brasil y Argentina tienen una relación estrecha dentro del contexto mundial, no es cualquier cosa la relación con Brasil; es un país clave para Argentina, como nosotros lo somos para ellos, pero también para el concierto de las naciones. Es decir, y con esto concluyo, que el tema de las relaciones exteriores no es un tema para tomar de acuerdo a los estados de ánimo del presidente y su capacidad infinita para agraviar.

Las relaciones exteriores están hechas, vamos a decir, otro desaguisado que hubo hace pocos días fue una suerte de asonada militar en nuestra hermana república, o estado plurinacional, de Bolivia, con unas declaraciones que llaman mucho la atención. La única funcionaria argentina que se pronunció en contra de esa asonada fue la canciller Mondino. El presidente hizo una serie de consideraciones respecto al gobierno de Luis García y su intromisión en asuntos internos de Bolivia. Otra nación hermana con la cual, de acuerdo a cuestiones ideológicas, estamos más o menos cerca, pero en el sentir particularmente en el noroeste argentino, en cuanto al intercambio vecinal fronterizo y en cuanto a lazos históricos con Bolivia, es efectivamente uno de los países más próximos a Argentina históricamente, hablamos desde hace 200 años. Coincide la independencia total de nuestro país con el año de la independencia de Bolivia, después de la batalla de Ayacucho en 1825, que es cuando Bolivia se independiza y Argentina termina de ser un país definitivamente independiente.

El tema de las relaciones exteriores es un tema para tratar con sumo profesionalismo, cautela, prudencia y, sobre todo, con mesura.

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