Salta - Argentina: sábado 22 de junio 2024 01:41 hs.

Cuidado!! Híbrido Político

Cuidado!! Híbrido Político
Laura Rojas, politóloga y corresponsal en San Juan. Columnista

El concepto de híbrido se ha utilizado en distintas disciplinas científicas como la genética, la mecánica entre otros, y muy especialmente también en la política. No obstante es un concepto que viene de los enfoques biologistas.
Un híbrido en palabras simples, sería una mezcla entre 2 especies distintas, que entre muchas características que tiene, una sobresaliente, es que son estériles en su mayoría. Son especies únicas y que finalmente irán a desaparecer cuando termine su vida funcional.
En la ciencia política, teniendo en cuenta este concepto se habla de los regímenes híbridos que son aparentes democracias que toman un cariz altamente autoritario.
Hago esta introducción porque quiero esbozar algunas consideraciones de una nueva clasificación de hacedores políticos del momento que estoy observando, analizando y estudiando. Y teniendo en cuenta los rasgos determinantes de este concepto vengo hablarles de los híbridos políticos.

Ellos son personas que han alcanzado la función pública, muchos casos por cargos electivos. Esto implica que para poder ser candidatos/as han debido afiliarse a un partido político; ya que éstos son los canales naturales de la democracia.
Un partido político tiene una idología, de ahí su origen, pues el partido político representa una posición y pone a consideración un plan de desarrollo en orden a su base doctrinaria.
Bueno, el hibrido político generalmente parte de un partido cuyas bases son populares.
El híbrido se afilia a este partido aparentando compartir su idología, se mimetiza con su doctrina, canta sus canciones y hasta a veces se emociona con su conductor/a.
Pero una vez obtenido, el máximo cargo, elegido popularmente, comienza a mostrar en su gestión rasgos totalmente contrarios a los que aparentaba antes de ser electo.
Pasa como la biología, las especies híbridas van mostrando caracteres genéticos recesivos y dominantes.
Cuando el hibrido político es elegido, y asume su función va saliendo su verdadero ser, propio de mezcla de especies y de orígenes politicos y/o más bien antipolíticos.
El híbrido político rápidamente traiciona sus orígenes y desconoce la conducción, proponiendo para ello, un nuevo estilo de liderazo personalista. Comienza a suprimir todo aquellos que tiene que ver con la doctrina o mística del espacio de donde fue originario, va saliendo a la luz su otra génesis.
El resultado es que el híbrido politico se revela como antipopular, especulador, desmesurado y pierde en ello la capacidad de consenso con sectores verdaderamente populares; y se identifica más con los grupos concentradores de poder económicos y financieros.
El híbrido politico al desarrollar una gestión sin un contenido ideológicos definido, y renegando de su base de sustentación política (la ideología partidaria y el pueblo) se caracteriza por gestiones muy deslucidas, prácticamente son gestiones chatas, que carecen del beneplácito popular, y que sólo benefician a los sectores privilegiados, agudizando las desigualdes.
Reducen su círculo de confianza, muestran perfiles psicológicos paranoicos y caen en un obsesivo análisis de la coyuntura.
Por ello es que lo coyuntural es central y se transforman en seres claramente especulativos, dispuestos a hacer lo que sea necesario, este de acuerdo o no, con el bienestar general.
Creo que en el mundo sobran ejemplos que podamos analizar utilizando esta embrionaria categoría a la que me animo hoy ha escribir algunas consideraciones, y que seguramente muchos estudiosos del tema podrán tomar para profundizar o desechar.
Ahora bien, dándome chances como lectora de la realidad política, puedo terminar esta categorización con una última consideración: como bien lo determina la genética, estos híbridos políticos son producto de un momento y una coyuntura, además ya mostraron a las bases de sustentación lo que verdaderamente son. Ni el marketing puede lograr que mejore su imagen para próximas contiendas electorales. Por lo que su paso será claramente estéril y limitado. Lo que queda por observar atentamente es si antes de que el híbrido político, termine su función pública, pasará por la justicia partidaria, la justicia propiamente dicha a la luz de las leyes, y la que no falla nunca la justicia popular.

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