La Hora en Salta
Alicia Cesareo: Reflexión Boca-Mineiro: Hoy, la pelota está más manchada que nunca.

Alicia Cesareo: Reflexión Boca-Mineiro: Hoy, la pelota está más manchada que nunca.

Santa Teresita/Partido de la Costa/Bs.As/Argentina (Por Alicia Cesareo (1).– ¿Dónde quedó la magia? ¿Dónde quedó ese cacho de ilusión, de alegría, que duerme dolores? ¿Dónde quedó el potrerito de la esquina del Docke, en el que de tanto en tanto llegaba una calesita y vendía maníes calientes en cucuruchos de papel de diario? Los “varones” jugaban un partidito y los veíamos desde la cuadra gritar de entusiasmo y llegar después, transpirados y felices, con la humilde pelota aún tibia.

Alicia Cesareo, columnista.

¿Dónde quedaron las largas tardes de domingo en que las radios de las casas gorgojeaban los goles replicando el sordo rumor oído desde el empedrado cercano al puente Avellaneda, con el viento que traía a la Bombonera hasta nosotros?
¿Y la cancha del barrio, donde el viejo y yo íbamos de tanto en tanto, mientras le escuchaba decir con orgullo que tenía un primo que jugaba en Tigre? ¿Y la cinta roja que nos pusimos en primer año, cuando Independiente sobresalía entre todos? Ese Independiente que me hizo fallar al San Lorenzo del viejo? Ese Independiente al que di de mamar y hoy es carne en mi hermano y sus hijos?
¿Dónde, dónde quedó todo eso? ¿Qué le contamos a los desaparecidos de Racing? En el potrero frente a mi primera casa, en Don Bosco, un pibe relataba los encuentros entre los chicos del barrio. Yo lo escuchaba, mientras acariciaba la panza donde crecía mi hijo. ¿Cómo olvidar los mundiales en televisores de amigos, vino y mates? Y Alejandro Apo, en aquellos tiempos en que la noche era todo mi día, con sus relatos y cuentos que me curaban de la herida que duraba mucho, con esos maravillosos autores que luego llevé a las aulas para interesar a mis cachorros que sólo querían futbol? ¿Qué dirías hoy, Eduardo Galeano querido, cuáles serían tus palabras precisas en estos momentos aún más oscuros que los que viviste? ¿Y vos, Diego? Tu tobillo hinchado y sangrante era pura poesía. Ésa, que la técnica y el negocio no entienden, porque carecen de alma, barrilete cósmico y eterno. No puedo quedarme indiferente. No puedo dejar de agradecerte, porque estuviste presente en cada etapa de mi vida. Me acariciabas con el rudo hacer de un padre amoroso cuando te necesitaba. Sin entender de reglamentos ni nada, igual me acariciabas. Sabías estar siempre que mi vida flaqueaba.Hoy, en que la tecnología agacha la cabeza, porque el negocio lo impone. Hoy en que lo más simple se complejiza en pos del dinero. De las compras como nuevos esclavos de un sistema impío, hoy precisamente, le dieron un cachetazo a la gente de pueblo, la que nada tiene, la que necesita de ese sol tibio que caliente su corazón. Hoy, la pelota está más manchada que nunca.

(1) Periodista/Delegada APDH de La Costa/BsAs.

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