Alcides Balbuena: “El gobierno de Alberto Fernández no debe permanecer callado ante el ataque mediático”.

El columnista Alcides Balbuena, admite déficits en la comunicación del gobierno nacional para contraatacar a la derecha que expone un escenario de dudas e incertidumbres. El gobierno de Alberto Fernández no debe permanecer callado ante cualquier ataque mediático, asegura Balbuena.

El presidente Alberto Fernández apunta a los medios y sectores económicos que boicotean la cuarentena.

"El pasado es, por definición, un dato que ya nada habrá de modificar. Pero el conocimiento del pasado es algo que está en constante progreso, que se transforma y perfecciona sin cesar" (Marc Bloch)..

Buenos Aires- Argentina (por Alcides Balbuena).- Desde hace un tiempo a esta parte veo como la derecha recalcitrante avanza nuevamente con un discurso vil y mentiroso. Llevan a la sociedad a una discusión de cosas que no suceden y en el cual necesitan sí o sí el apoyo mediático y pseudos periodistas afines. La misma sociedad termina consumiendo lo que les dan sin meditar siquiera al respecto. Debemos entender que no es un acto de improvisación. En este sentido noto que la postura del gobierno y sus militantes deben ser más fuertes. Pareciara que carecen de fuerza para afrontar la batalla mediática o doctrinaria ante simples palabras repetitivas de la derecha, adoptan para darles una paliza. Una palabra surge entonces de las entrañas, una palabra que se utilizó mucho en décadas pasadas y que hasta ahora parecía no tener sentido, Revolución. Junto a ella otra, que es simplemente la finalidad, Liberación. Sostener el Proyecto no es ser partícipes de una investigación alquimista. Es dar todo de sí para lograr el objetivo. Neutralizar al "enemigo" para sostener los pensamientos y la ideología que los nutre y nutre al resto contra el capitalismo oscuro y obsoleto. Debemos partir que se deben formar cuadros que con el tiempo estén seguros de las tareas asignadas, no solo de una dirigencia sino que tiene que ser avalada por los que transitan el mismo camino. La entropía (el desorden)  existente no es por causa solamente de lo que hicieron hasta diciembre 2019, es más, siguen haciendo cosas solo con provocaciones que todavía, los que viven bajo el ala popular,  no estan dispuestos a enfrentar. El gobierno de Alberto Fernández no debe permanecer callado ante cualquier ataque mediático,  debe asumir la responsabilidad de desmentir cada una de las difamaciones, ser duro y firme. Demostrar con actos resolutivos que cuando los atacan tendrán como y con que defenderse. Tal como lo admitió el periodista Sietecase, se tardó en responder. Se perdió un tiempo y ese tiempo es bien aprovechado por la "derecha" que solo responde a los intereses propios o foráneos. Nutridos de toda la experiencia anterior deben entablar una batalla cultural,  rápida y concisa. Necesitan ser expeditos ante el embate de los que no quieren otra cosa que restablecer el poder político (aparte del económico) para seguir oprimiendo al pueblo. En este sentido florecen nuevas formas o en otras, vuelven las más viejas. Esa situación ya la vivimos en los 70. Sirvió en su momento para llevar la guerra ideológica a las armas en pos de un ataque a las huestes liberales antidemocráticas de esos tiempos (cívico-militar). Hoy, poseen más posibilidades de atacar con otras armas como las redes sociales pero no saben llegar al pueblo. Se debe idear la manera de hacerlo o sino llegaran a un punto en que avisoraremos la entrada a una nueva etapa de violencia que está vez será sin cuartel. Se preguntarán ¿por qué estas afirmaciones? Es el simple sentido de las cosas, el vector apunta hacia el lado de la gente, que ya se está cansanda. La clase obrera, los desposeídos nadan en un mar de dudas por las inconsistencias mediáticas y la frágil argumentación tardía de los que deberían ser sus representantes en el poder político.  Depende de nosotros que esto no se desmadre. Cada uno debe aportar lo suyo utilizando la dialéctica, el verbo y canalizar así las dudas existentes. No debemos quedarnos callados ni permitir que ellos (la derecha) traten de irrumpir dentro de lo que creemos es lo mejor para el pueblo. Tenemos infinidad de ejemplos históricos. Desde los cimientos de la Nación hasta nuestros días la clase elitista dominó o quiso hacer uso de ese dominio para sostenerse en el poder. Marcar diferencias disímiles es nuestra obligación. En este último párrafo me incluyo pues soy parte de la sociedad que tanto defiendo y que hoy necesita una mano de los de arriba, tanto en asistencia social como en la cobertura auténtica y no de aquellos que destruyeron el país a costa del sufrimiento del pueblo. Hubo un proceso que verdadera historia dice que la clase oligárquica dominó con los militares todo ese tiempo. Hoy, la lucha es contra ellos y a favor de los desposeídos. Los derechos de cada uno deben ser restablecidos y que no penetren en la razón de la sociedad las nefastas ideas que dominan este mundo. No debemos aceptar esas creencias impuestas por la clase dominante. Cabe acotar que luego de este tiempo de pandemia se avecinan tiempos duros económicamente hablando y es allí donde deben aflorar las voluntades de todos para sobrellevar una crisis sin precedentes. Las aristas que encontramos son necesariamente opuestas por el sentido de las necesidades de cada lado. Que la inconsistente manera de hacer política del macrismo no haga metástasis en la gente. Solo así lograremos que nadie fuera del pueblo tenga poder. Y solo así lograremos alcanzar los pilares de la democracia: Equidad, Igualdad, soberanía política y económica, todas juntas aunadas detrás de la Justicia social. Que así sea.

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