Salta- Argentina.- El sábado 12 de enero, alrededor de las 22  horas,  mientras algunos festejaban el aniversario 103 del Club Juventud Antoniana, Natalia Fernández, periodista de Agencia Buufo.com, y Radio FM Noticias, vivió uno de los peores momentos como trabajadora de prensa. Fuerzas de la policía de Urtubey la maltrató y la llevó detenida por haber filmado el procedimiento desmedido contra jóvenes y adolescentes. “Vamos que hay que detener gente”, fue la orden oficial que desconoció el derecho fundamental a la libertad de prensa. 

Las razzias policiales no son desconocidas en las calles salteñas, moneda corriente en los barrios más humildes de la periferia, pero esta vez fue en el centro de la ciudad. En el aniversario 103 del club Juventud Antoniana el decorado de esposas y gas pimienta no podía faltar.

La periodista Natalia Fernández, en exclusiva con LaColumnaNoa.com, habló sobre los momentos previos a la detención, de los oficiales que la detuvieron y las actuaciones posteriores. El accionar solidario de periodistas y organizaciones sociales permitieron que fuese asistida y liberada a las pocas horas.

“No me creyeron que era periodista, que muestra cual es el rol de las fuerzas de seguridad a la hora de que un ciudadano común vaya a hacer una filmación, aun cuando no es delito. Amedrentar a la sociedad tiene que ver con políticas de disciplinamiento directa a los medios de comunicación alternativos, aquellos que no respondemos al gobierno provincial ni al municipal” expresó Fernández. El trabajo del periodista no es fácil y mucho menos cuando las fuerzas de seguridad vulneran el derecho a la libertad de prensa. Caminar por las calles salteñas para darle voz a los “nadies” es una tarea que obliga a perder el miedo ante las injusticias de quienes deben resguardar a la ciudadanía, pero no lo hacen.

Este tipo de situaciones no es parte del azar , ni del tumulto de la gente. Es una práctica reiterada de parte del gobierno de la provincia de Salta, es la policía quien comete este tipo de atropellos ante la sociedad en general y contra los periodistas en particular. “Esto es un estado de alerta para los periodistas y las organizaciones para que se tomen medidas articuladas de denuncias contra la policía y el gobierno, trabajamos en total desamparo”, expresó Fernández.

Mientras sucedía esto en Salta, el gobernador Juan Manuel Urtubey se encontraba en la Costa de vacaciones y haciendo política, como si en Salta no estarían sucediendo cosas importantes que meritaran la intervención del ejecutivo provincial. Desde los primeros días de enero, miembros de la comunidad de Misión Chaqueña se encuentran apostados en la plazoleta IV Siglos por un pedido constitucional de una ley de Educación Indígena. Las órdenes están y se las acatan muy bien, impidiendo que ante las incesantes lluvias, los originarios wichí puedan refugiarse bajo el techo del cabildo. Acciones como estas son las que evidencian la política represiva del gobierno provincial en sintonía con el gobierno nacional.

“Me parece que es una absoluta responsabilidad del gobierno de la provincia decir la manera en que actúa la policía de la provincia. Nosotros sabemos que la información es un derecho, como salteños y salteñas  tenemos el derecho de saber el actuar de la policía aunque los que viven en los barrios lo saben perfectamente”. Mientras Natalia filmaba el procedimiento, escuchó la orden de uno de los efectivos “vamos que hay que detener gente”,  mientras ese sea el protocolo de seguridad van a seguir sucediendo este tipo de cosas. Quienes deben hacer cumplir la ley son los mismos que la infringen deliberadamente. Al ser detenida, según las imágenes viralizadas por vecinos que han observado lo sucedido, Natalia pidió que se identificaran y que justifiquen su detención, en tanto ella se identificó como periodista y aun así fue detenida. En el vehículo oficial no se encontraba personal femenino, éstas y muchas otras irregularidades dejan al descubierto la política represiva del gobierno de Juan Manuel Urtubey.

Afortunadamente, Natalia Fernández pudo ser asistida por las abogadas de la Multisectorial de Mujeres, quienes rápidamente hicieron las gestiones pertinentes para lograr su liberación. El temor de Natalia no es algo que vaya a desaparecer pero como bien lo dice “yo voy a seguir siendo periodista y no me van a amedrentar con este tipo de situaciones”, concluyó.

Natalia y los signos de los golpes que recibió.

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