Buenos Aires.-En las agendas políticas el tema de las cárceles es ninguneado, no figura en ningún lado. Primero, ciertos medios de comunicación construyen una realidad de inseguridad, de una lucha de todos contra todos o la ley del más fuerte(ley de la selva) que pospone el tratamiento de los presos que siempre son excluidos ante diversos estigmas que deben padecer ellos y sus familias.

Luego y durante el transcurso de su condena y recobrada su libertad, para poder subsistir en el sistema que los discrimina y los excluye son moneda corriente en una sociedad que no ofrece el debate para discutir  porque existen las cárceles y para qué sirven las penas. Sabemos que la pena es inutilizar a la persona durante un tiempo determinado para que se sienta inútil e incapaz casi un “muerto civil “. Este es el resultado de la “prisionización prolongada” en un contexto de encierro con carencias de todo tipo que se convierten en habituales y normales a lo largo de todas las cárceles del país. La situación es grave cada vez más. El aislamiento y  el régimen carcelario son comunes denominadores en todas las cárceles argentinas .

Hacinamiento

La gravedad del caso latinoamericano es el hacinamiento , las deterioros en la arquitectura e infraestructura  y caldo de cultivo de enfermedades y riesgos para la salud. Existen legislaciones internacionales con jerarquía constitucional que amparan garantías constitucionales para todos los ciudadanos que deben ser respetadas y garantizadas para todos los habitantes, por ejemplo el art 8 del Pacto de San José de Costa Rica que establece las garantías del debido proceso ,el derecho a ser oído y el juzgamiento en un límite de un plazo razonable tanto para la prisión preventiva (para ser procesado) como para la extensión de su proceso sin condena. La idea del miedo se instaló desde tiempos de la dictadura cívico militar que logró mediante leyes de facto y DNU disciplinar en un conservadurismo y derechismo de ciertos sectores de la sociedad incentivados por ciertos medios de comunicación que se han ocupado de dramatizar esta información para mantener statu quo que convenía en ese momento de guerra contra la subversión. La sociedad producto de ideas de derecha, se siente segura con más policía y más cárceles para los delincuentes, víctimas de la inseguridad construida por estos mismos medios de comunicación (que repiten hasta el hartazgo escenas de inseguridad) que dominan la mente de la población que cree y no tiene memoria acerca de nuestra historia Argentina.

Show de los medios

Quienes no tienen contacto con el sistema penal habitual se queda con las imágenes de las películas norteamericanas . La sociedad en general y algunos periodistas reproducen a cada rato y como circo romano donde el espectáculo mediático es lo que vende mejor a la sociedad. En la telaraña judicial encontramos causas apiladas, trabadas burocráticamente, escasos juzgados de ejecución penal para toda la población carcelaria , que demora los procesos judiciales, y provoca abarrotamiento del poder judicial y de toda la fuerza policial.La rivalidad generada entre poder policial uniformado e internos es funcional al sistema , como una maquinaria en descomposición de putrefacción y degradación , en dichos de Foucault. El egreso del penal siempre es difícil. No hay suficiente apoyo el estado no puede dar el respaldo debido .No hay respuesta de tanta vulnerabilidad a todos los derechos que sufren los presos que se alojan en los diferentes cárceles a lo largo de toda la Argentina. No hay respuesta de los ministerios de salud ni de trabajo. Son los olvidados y excluidos de la sociedad.

(1) Karina Bernasconi- Abogada Penalista- UBA- T121- F664- CPACF

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