Por Edgar Isaac Castillo

Con este editorial, adhiero a la opinión de Hugo Muleiro que publicó en su facebook personal sobre la suspensión del partido revancha River Boca y que para mí desató la interna de Cambiemos, porque recordemos que Macri fue presidente de Boca y hoy controla el club. Angelici, hombre de Macri, es el actual presidente de Boca. Ocampo, ministro de Seguridad que renunció por la emboscada al micro de Boca, como dijo el chofer de ese club, es hombre de Angelici. D’Onofrio, presidente de River, confiesa que apoya “a muerte a este gobierno”, y que habla todos los días con la ministra Bullrich, designada por Macri. La CD de River, entre otros integra el hijo del dueño de Banco Macro, está copada por macristas. Por su parte, el presidente de la AFA posee un cargo en el gobierno macrista. Fiscales intervinientes son del macrismo. La responsabilidad de este escándalo mundial no podemos atribuirlo a un país “enfermo” o a un grupo de barrabravas”, como afirma Clarín. La responsabilidad es de estos dirigentes y funcionarios que acabo de mencionar. No le echemos la culpa al vecino. Tampoco podemos comparar este incidente con una guerra, como lo hizo el periodista macrista Luis Majul. Considero que el partido se debe jugar en la Argentina, por respeto a ese público que pago su entrada y que fue dos veces y vió frustrado el sueño de ver este partido, que al final no se jugó. Este escándalo muestra que el Macrismo hace agua por todas partes. Es como un barco que se hunde y que no tiene salvavidas.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also

César Molina (ADEMUS) inauguró sede en Gral. Güemes

Salta-Argentina.- El secretario general de ADEMUS, César Molina, inauguró la sede del grem…