El riesgo de perder las empresas de bandera Aerolíneas Argentinas y Austral, que pertenecen al Estado Nacional, es una realidad palpable, porque el gobierno de Cambiemos resolvió “liberar” a partir de febrero de 2019, la reglamentación que regula la prestación del servicio aéreo a empresas privadas que no cumplen con las reglas mínimas de seguridad para el pasajero. La reglamentación actual exige que cada empresa debe poseer una base de mantenimiento para la flota de aviones. Los gremios que nuclean a los trabajadores de la aeronavegación y que trabajan en empresas tales como Aerolíneas Argentinas, Austral, Andes Líneas Aéreas y Avianca, se han declarado en asamblea permanente y han denunciado públicamente que el Estado no cumple con paritarias acordadas y ha enviado telegramas de suspensión a los trabajadores que habían adherido a paros realizados en demanda de estos reclamos. Los dirigentes sindicales y en particular Pablo Biró, secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas -APLA- han denunciado que los funcionarios de estas empresas accionan para desmantelar estas empresas y ponerlas en condiciones para el desguace y la privatización como sucedió en la década menemista. Mientras los legisladores nacionales de las provincias y los dirigentes de la oposición miran para otro lado, el gobierno nacional resolvió preparar el terreno para el desguace de Aerolíneas Argentinas y Austral y dejar en condiciones óptimas para que las empresas trasnacionales concentren estos vuelos y amplien sus ganancias y a la vez se instale el negocio de low cost. Es hora que el pueblo argentino reaccione, y en particular el movimiento obrero se organice y resista a esta arremetida del gobierno de Cambiemos contra estas empresas que son rentables y que curiosamente han sido elegidas para ser transferidas al ámbito privado, porque detrás de este negocio, se encuentra Gustavo Lopetegui, ex vicejefe de gabinete y ex ceo de Lan Argentina. Una prueba de esta idea piloto es el ingreso de empresas como FlyBondi que operan sin ninguna medida de seguridad y ofrecen pasajes a precios irrisorios que dejan de lado a empresas con la trayectoria de Aerolíneas Argentinas y Austral. Esta decisión es una vergüenza y nosotros no podemos dejar pasar como si nada. Hasta la próxima.

Pablo Biró, sec. gral de APLA, junto a trabajadores.
Trabajadores se movilizan con estos carteles.

 

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