Salta-Argentina (Por Ana Albornoz)- Hoy, se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Le pedimos a nuestra columnista de Cultura, Ana Albornoz, profesora de Letras, que prepare un artículo dedicado a este día, a esta mujer que día a día se empodera de derechos y lucha por la igualdad de género y contra la discriminación laboral, sexual, religiosa, cultural, económica y política. A continuación el texto que redactó Ana y que compartimos con ustedes:

“así que se supone que no debo tener una opinión, debo quedarme callada porque soy mujer,

Llámame perra porque diga lo que siento,

Supongo que para ti es más fácil, si me quedo sentada y sonrió” dice la canción de Christina Aguilera Can´t Hold vs Downde

Ser mujer no es ser Mejor, ser Mujer es complicado. En esta sociedad patriarcal la historia ha demostrado que, a lo largo de todos los tiempos, la mujer ha sido considerada vulnerable. La perspectiva de nuestro papel en el tiempo siempre fue de costado, casi invisibles, casi ausentes, sin protagonismo, inadvertidas. ¿Sí, muchas mujeres hicieron historia, es innegable, pero qué difícil es recordar sus nombres verdad?  Entonces, Abrirse camino como Mujer con todo lo que eso implica, fue ponerse en pie de guerra, lo cual trajo sus propios derroteros y, por lo tanto, algunas cuestiones femeninas se fueron devaluando.

No me interesa hacer un discurso histórico en esta fecha, ni hablar de mujeres que sobresalieron por sus virtudes o capacidades. ya muchos por suerte, lo hacen. Quiero hablar del Ser, de la esencia, de ser una mujer, como yo lo siento y percibo.

Nosotras amamos con el corazón, sentimos con el corazón, y todo lo que nos pasa siempre deja sus huellas en el corazón. La mirada de una mujer ante la vida es otra, pero no somos ni superiores, ni inferiores a los hombres, solo somos distintos, somos complementos. En algún momento eso se nos olvidó por muchas razones, y nos vimos en la necesidad de marcar la diferencia, y tal vez no era la forma, solo que no nos quedó opción, se nos vino el macho encima, no pudo aceptar que tengamos voz, que comencemos a pedir, a decir no, a soñar, a desear. Y nos volvimos casi enemigos. Y comenzaron las distancias, la incomprensión y los malos entendidos.

 No pretendo que piensen como yo, o estén de acuerdo conmigo, solo comparto mis pensamientos en voz alta.  En  este último tiempo resurgieron con más fuerza, grupos y colectivos de mujeres que sienten la necesidad de ser escuchadas y sus voces se convirtieron en gritos de batalla. Y comenzó una lucha descarnada entre géneros. Y lo que parecía un pedido de igualdad, se convirtió en gritos de justicia.

“me niego rotundamente a negar mi voz, mi sangre y mi piel…porque me acepto rotundamente libre, rotundamente hermosa…” Shirley Campbell

Señores No me molesta que me llenen de caricias, o me cierren la puerta del auto, o me cuiden, tampoco me molesta compartir una cuenta de una cena o invitarte un café. La cuestión está en el lugar que ocupa cada uno, para el otro. En el respeto y la valoración de ambos. Pero tampoco quiero que nos sientan como objetos de su propiedad, ni que nos maten, ni nos golpeen, ni nos humillen, porque eso te quita la dignidad de persona. No somos iguales, somos distintos por suerte, pero nos complementamos, somos los brazos de un mismo cuerpo.

Mírame con amor, con ternura, escúchame cuando te hablo de mis sentimientos de mis miedos. Déjame posar en tu hombro que yo te doy el mío. Abrí tu corazón y entiéndeme, ámame, respétame, valórame, no me juzgues, aprende de mí que yo aprendo de vos. Vos como yo necesitamos amar y sentirnos amado. Déjame decidir sobre mi cuerpo, es mío es mi derecho, no me vulneres, no me digas lo que tengo que hacer con mi vida. Se mi compañero, caminemos juntos. Reivindiquemos juntos nuestros deberes y también nuestros derechos, no seamos enemigos porque perdemos fuerza. Juntemos nuestras fortalezas y hagamos de este mundo un lugar mejor. También puedo estar completa sola y vos también, por separado ser felices y tener paz. Por suerte tenemos la libertad de elegir, de pensar, de ser y sentir.

Una vez roto El mito de Penélope, Desatare la luna Y zarparé, El alba entre los dedos,

A construir un nuevo país, Sin matrimonios, Sin esperas, Donde la soledad

No duela.

 

 

 

 

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